Sartenes de hierro fundido

Platos sencillos hechos en hierro fundido

Recetas creativas para preparar con sartenes de hierro fundido

Cocinar directamente en una sartén de hierro fundido realza sabores profundos e intensos gracias a su excelente retención de calor y a su curado natural. Ya sea que prepares un hash para el desayuno, verduras salteadas o incluso un brownie en sartén, el calor uniforme y potente ayuda a lograr un sellado perfecto y una caramelización que no se consigue con sartenes más ligeras. Precalentar la sartén y añadir un chorrito de aceite ayuda a evitar que se pegue la comida—sobre todo con huevos o pancakes—y un buen cuidado después (agua caliente, sin jabón y un ligero re-curado) hace que la superficie mejore con el tiempo.

El verdadero encanto del hierro fundido está en su versatilidad. Puedes sellar un filete con ajo y hierbas y, en la misma sartén, hornear un pan de corteza crujiente; o preparar una frittata rápida con las verduras o quesos que tengas a mano. Cambiar ingredientes de temporada, especias o métodos de cocción mantiene todo interesante sin necesidad de más utensilios. Estas recetas brillan porque se mantienen simples y dejan que la sartén haga el trabajo pesado: potencia el sabor, aporta textura y le da a cada plato ese carácter reconfortante de toda la vida.