Conchiglioni cremosos de marisco, limón, hierbas y ajo
Conchiglioni marisco
Me encanta la textura juguetona de las conchas grandes de pasta: guardan pequeños bolsillos de sabor y hacen que cada bocado sea especial. Esta versión combina gambas tiernas y vieiras dulces con una salsa cremosa de limón y hierbas, rematada con un crujiente panko tostado para contrastar. Es el tipo de plato que preparo cuando quiero algo festivo pero nada complicado.
La receta se monta rápido: la pasta cuece mientras una base sencilla de chalota y ajo se transforma en una salsa sedosa con vino blanco, nata, parmesano y hierbas frescas. Mezcla todo con un poco del agua de cocción reservada para que la salsa se adhiera a las conchas y tendrás una cena hogareña, elegante y profundamente reconfortante.
Ingredientes
- 340 g Conchiglioni (pasta de conchas grandes)
- 227 g Gambas peladas y desvenadas
- 227 g Vieiras pequeñas (bay scallops)
- 30 ml Aceite de oliva virgen extra
- 30 g Mantequilla sin sal
- 4 dientes Dientes de ajo, picados
- 1 unidad Chalota, finamente picada
- 125 ml Vino blanco seco
- 125 ml Caldo de marisco o de pollo
- 250 ml Nata para cocinar (crema de leche 35%)
- 30 ml Zumo de limón fresco
- 1 cucharadita Ralladura de limón
- 50 g Parmesano rallado
- 15 g Perejil fresco, picado
- 10 g Albahaca fresca (opcional), hojas desgarradas
- 1/4 cucharadita Hojuelas de guindilla (red pepper flakes)
- 1 cucharadita Sal kosher (o sal marina)
- 1/2 cucharadita Pimienta negra recién molida
- 60 g Pan rallado panko
- 14 g Mantequilla (para tostar el panko)
- 2 unidad Gajos de limón extra (para servir)
Instrucciones
-
Pon una olla grande con agua abundante y sal a hervir y cuece las conchiglioni según las indicaciones del paquete hasta que estén al dente. Antes de escurrir, reserva 180 ml del agua de cocción de la pasta; escurre la pasta y reserva.
-
Mientras tanto, calienta 1 cucharada (15 ml) de aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio‑alto. Salpimenta las gambas y las vieiras con una pizca de sal y pimienta. Sella las vieiras y las gambas en tandas 1–2 minutos por lado, hasta que estén opacas; retíralas a un plato y reserva.
-
Baja el fuego a medio y añade 1 cucharada (15 ml) de aceite de oliva más 2 cucharadas (aprox. 30 g) de mantequilla a la misma sartén. Incorpora la chalota picada y sofríe hasta que esté tierna, unos 2 minutos. Añade el ajo picado y las hojuelas de guindilla y cuece 30 segundos hasta que aromatice.
-
Vierte el vino blanco para desglasar la sartén, raspando los trocitos dorados del fondo. Deja que el vino reduzca a la mitad, unos 2–3 minutos.
-
Agrega el caldo y la nata, removiendo para integrar. Lleva a un hervorcillo suave y cocina 3–4 minutos hasta que la salsa espese ligeramente.
-
Incorpora el zumo de limón, la ralladura y el parmesano rallado hasta que se funda y la salsa quede homogénea. Rectifica de sal y pimienta al gusto.
-
Devuelve las gambas y las vieiras a la salsa junto con el perejil picado y la albahaca desgarrada, y calienta 1–2 minutos para integrar. Si la salsa queda demasiado espesa, añade unas cucharadas del agua de cocción reservada para aligerarla.
-
Añade las conchiglioni cocidas a la sartén, incorporando más agua de cocción reservada si hace falta para que la salsa se pegue a la pasta. Mezcla con cuidado para que las conchas se impregnen bien.
-
En una sartencilla pequeña, derrite 1 cucharada (aprox. 14 g) de mantequilla a fuego medio. Añade el panko y tuéstalo moviendo con frecuencia hasta que esté dorado y crujiente, unos 3–4 minutos. Sala una pizca el panko tostado.
-
Sirve las conchiglioni bien calientes espolvoreadas con el panko tostado y más perejil picado; acompaña con los gajos de limón para exprimir al gusto.
Consejos
- No cocines en exceso el marisco: sácalo tan pronto como se vuelva opaco para que permanezca tierno al reincorporarlo a la salsa.
- Reserva siempre agua de la cocción de la pasta antes de escurrir; el almidón ayuda a que la salsa cremosa se adhiera a las conchas sin perder sabor.
- Si no encuentras conchiglioni grandes, usa otra pasta corta como orecchiette o farfalle; el procedimiento es el mismo.
