Crostata rústica de manzana italiana, tibia y casera
Crostata de manzana
Esta es mi versión de una tarta rústica italiana de manzana: una crostata que busca la calidez y los ingredientes honestos. La masa es ligeramente dulce y mantecosa, se estira fina y se pliega sobre unas manzanas jugosas con un toque de canela. Es el tipo de postre que imagino en la mesa de una casa de campo en la Toscana: sencillo, sincero y reconfortante.
Me gusta esta receta porque es indulgente: no necesitas un borde perfectamente formado ni un molde especial. Los pliegues de la masa le dan un aire casero, y el limón y la vainilla levantan las manzanas para que no queden empalagosas. Sírvela tibia con una bola de gelato de vainilla o un chorrito de nata y verás cómo desaparece.
Ingredientes
- 250 g Harina de trigo todo uso
- 50 g Azúcar granulado (para la masa)
- 1/2 cucharadita Sal
- 140 g Mantequilla sin sal fría, en dados
- 3-4 cucharadas Agua con hielo
- 1 cucharadita Ralladura de limón (para la masa)
- 1.36 kg Manzanas grandes (Granny Smith, Honeycrisp o mezcla)
- 67 g Azúcar moreno
- 2 cucharadas Azúcar granulado (para el relleno)
- 1 cucharadita Canela molida
- 2 cucharadas Zumo de limón
- 2 cucharadas Maicena (fécula de maíz)
- 28 g Mantequilla sin sal (por trocitos en el relleno)
- 1 cucharadita Extracto de vainilla
- 1 pieza Huevo grande (para barnizar)
- 1 cucharada Azúcar gruesa (para espolvorear)
Instrucciones
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Haz la masa: en un bol grande mezcla la harina, 50 g de azúcar, la sal y la ralladura de limón. Frota o incorpora la mantequilla fría en dados con los dedos o con un cortapastas hasta que la mezcla tenga una textura de migas gruesas con trozos del tamaño de un guisante.
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Añade 3 cucharadas de agua con hielo y mezcla con suavidad hasta que la masa empiece a unirse; añade la cucharada extra solo si es necesario. Forma un disco, envuélvelo en film y refrigera al menos 30 minutos.
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Precalienta el horno a 200 °C y forra una bandeja con papel de horno.
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Prepara el relleno: pela, descorazona y corta las manzanas en láminas finas. En un bol grande mezcla las manzanas con el azúcar moreno, 2 cucharadas de azúcar granulado, la canela, el zumo de limón, la maicena y la vainilla hasta que estén bien cubiertas.
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Estira la masa fría sobre una superficie ligeramente enharinada formando un círculo de unos 30 cm y un grosor de 3–6 mm. Trasládala al papel de horno ya colocado en la bandeja.
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Coloca la mezcla de manzana en el centro de la masa dejando un borde de unos 5 cm. Reparte por encima los 28 g de mantequilla en pequeños trocitos. Dobla los bordes de la masa hacia dentro haciendo pliegues para formar un ribete rústico.
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Bate el huevo y pincela ligeramente la masa con el barniz. Espolvorea la masa y las manzanas expuestas con el azúcar gruesa.
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Hornea a 200 °C durante 40–45 minutos, hasta que la masa esté dorada y el relleno burbujee. Si los bordes se doran demasiado pronto, cúbrelos con papel de aluminio durante los últimos 10–15 minutos.
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Deja enfriar sobre una rejilla al menos 20 minutos para que los jugos se asienten un poco. Sirve tibia o a temperatura ambiente, sola o acompañada de gelato de vainilla o nata montada suave.
Consejos
- Usa una mezcla de manzana ácida y dulce (Granny Smith + Honeycrisp) para equilibrar sabor y textura.
- Mantén la mantequilla bien fría y no trabajes demasiado la masa: así quedará hojaldrada y tierna; refrigera si se calienta.
- Estira la masa entre papeles de horno para transferirla fácilmente y ensuciar menos.
- Si tus manzanas son muy jugosas, añade una cucharada extra de maicena para evitar un fondo empapado.
- La crostata está aún mejor al día siguiente; guárdala a temperatura ambiente hasta 2 días o en el frigorífico para conservarla más tiempo.
