Pasta cremosa en una sola olla con champiñones y parmesano
Pasta de champiñones
Esta pasta cremosa en una sola olla es mi receta de referencia cuando quiero algo acogedor, sofisticado y sorprendentemente sencillo. Los champiñones cremini se caramelizan en mantequilla y aceite, luego todo hierve junto con el fettuccine en un caldo sabroso hasta que la pasta absorbe todo ese sabor a setas; se remata con nata y Parmesano para una salsa sedosa sin resultar pesada.
Es el tipo de receta que preparo en una noche entre semana ajetreada o cuando los amigos aparecen de sorpresa: limpieza mínima y máxima comodidad. El tomillo fresco y un toque de ralladura de limón iluminan el plato, y el perejil picado le da un acabado verde y amistoso; sirve con más Parmesano y una ensalada verde crujiente.
Ingredientes
- 340 g fettuccine seco
- 340 g champiñones cremini, laminados
- 2 cucharadas mantequilla sin sal
- 1 cucharada aceite de oliva
- 1 unidad cebolla amarilla, finamente picada
- 3 dientes ajo, picado
- 1 cucharada harina de trigo (todo uso)
- 750 ml caldo de pollo o vegetal bajo en sal
- 250 ml leche entera
- 125 ml nata para cocinar (crema de leche)
- 100 g queso Parmesano recién rallado
- 1 cucharada hojas de tomillo fresco
- 2 cucharadas perejil fresco, picado
- 1 cucharadita ralladura de limón
- 1.5 cucharaditas sal
- 0.5 cucharadita pimienta negra molida
- 0.25 cucharadita copos de guindilla (opcional)
Instrucciones
-
Calienta una cazuela amplia o una sartén profunda a fuego medio-alto. Añade la mantequilla y el aceite; cuando la mantequilla esté espumosa, incorpora los champiñones en una sola capa y cocina sin mover durante 2 minutos para que se doren; luego remueve y cocina 4–5 minutos más hasta que estén bien caramelizados.
-
Agrega la cebolla picada y una pizca de sal; cocina hasta que la cebolla esté blanda y translúcida, unos 3 minutos. Incorpora el ajo picado y cocina 30 segundos hasta que desprenda aroma.
-
Espolvorea la cucharada de harina sobre las verduras y mezcla para que se impregne durante aproximadamente 1 minuto, así se elimina el sabor a harina cruda.
-
Vierte el caldo y la leche, raspando cualquier trocito dorado del fondo de la cazuela. Lleva el líquido a un hervor suave.
-
Añade el fettuccine seco, empujando la pasta hacia abajo para que quede mayormente sumergida. Reduce el fuego a medio-bajo y deja hervir a fuego lento, sin tapar, removiendo cada pocos minutos para que no se pegue, hasta que la pasta esté tierna y la salsa haya espesado, unos 12–14 minutos (el tiempo varía según la pasta).
-
Cuando la pasta esté al dente y la salsa cremosa, incorpora la nata, el Parmesano rallado, el tomillo fresco, la ralladura de limón, la sal, la pimienta y los copos de guindilla si los usas. Cocina 1–2 minutos más para que el queso se funda y la salsa ligue; si la salsa queda demasiado espesa, añade hasta 60 ml más de caldo o leche para aligerarla.
-
Retira del fuego y mezcla el perejil picado. Prueba y ajusta de sal y pimienta. Sirve inmediatamente con más Parmesano rallado y un molido de pimienta negra.
Consejos
- Para obtener más sabor de los champiñones no los amontones en la sartén; si es necesario, dóralos en tandas para que se caramelicen mejor.
- Si la pasta está poco hecha pero el líquido se ha evaporado, añade un chorrito de caldo caliente o agua y continúa cocinando hasta que esté lista.
- Usa Parmesano recién rallado para la textura más cremosa; el queso pre-rallado tiende a estar más seco y no se funde igual.
- La receta es fácil de adaptar: cambia fettuccine por linguini o pasta corta, y emplea caldo vegetal para dejarla totalmente vegetariana.
