Raviolis de ricotta y limón con mantequilla de salvia

Ravioli limón
Raviolis de ricotta y limón, bañados en mantequilla tostada con salvia crujiente.
Este ravioli es una de mis maneras favoritas de juntar el limón brillante y la albahaca dulce con la ricotta cremosa: resulta a la vez festivo y reconfortantemente sencillo. Hacer la pasta a mano lleva algo de tiempo, pero la masa es indulgente y el resultado son almohadas tiernas que absorben la mantequilla tostada a la perfección.
Sírvelo para una cena íntima o una pequeña reunión; el aroma de la salvia friéndose en mantequilla es irresistiblemente nostálgico y el limón mantiene el plato vivo. Me encanta terminar con un poco más de parmesano rallado y un molido de pimienta negra.
Información nutricional (por porción)
Instrucciones
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1
Haz la masa: forma un montículo con la harina sobre la superficie de trabajo, haz un hueco en el centro y añade los huevos, el aceite de oliva y 1/2 cucharadita de sal. Con un tenedor rompe los huevos e incorpora la harina poco a poco hasta obtener una masa rugosa. Amasa durante 8–10 minutos hasta que esté lisa y elástica. Envuelve en film y deja reposar 30 minutos.
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2
Mientras reposa la masa, prepara el relleno: en un bol mezcla la ricotta, el parmesano, la ralladura de limón, el zumo de limón, la albahaca picada, la yema de huevo, 3/4 cucharadita de sal y 1/2 cucharadita de pimienta. Prueba y ajusta de sal o limón al gusto; el relleno debe tener sabor pero no quedar líquido.
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3
Estira la masa: divide la masa en 4 porciones. Con máquina de pasta o rodillo, estira cada porción en láminas finas (unos 1,5 mm de grosor). Espolvorea con sémola o harina para evitar que se peguen.
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4
Monta los raviolis: extiende una lámina de pasta sobre la superficie enharinada y coloca montoncitos de relleno del tamaño de una cucharadita separados unos 4 cm. Pincela alrededor de cada montoncito con un poco de agua, cubre con otra lámina, presiona suavemente para sellar y eliminar bolsas de aire. Corta en cuadrados o usa cortador de ravioli. Asegura bien los bordes.
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5
Cocina los raviolis: lleva a ebullición una olla grande con agua salada. Cocina los raviolis por tandas 3–4 minutos hasta que floten y estén tiernos. Reserva 125 ml del agua de cocción antes de escurrir.
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6
Prepara la mantequilla tostada con salvia: en una sartén grande a fuego medio derrite la mantequilla. Mueve la sartén ocasionalmente hasta que burbujee y adquiera un color dorado con aroma a nuez, 3–4 minutos. Añade las hojas de salvia y fríelas hasta que queden crujientes, 20–30 segundos. Retira la sartén del fuego.
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7
Termina el plato: añade los raviolis escurridos a la sartén con la mantequilla tostada y mezcla con cuidado para que se impregnen, añadiendo un chorrito del agua de cocción reservada (125 ml) si necesitas afinar la salsa. Incorpora las nueces tostadas picadas si las vas a usar, un poco más de albahaca y muele pimienta negra por encima.
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8
Sirve inmediatamente con más parmesano rallado en la mesa.
Ingredientes
- Harina de trigo (todo uso):312 g
- Huevos grandes:3 unidades
- Aceite de oliva:15 ml
- Sal (para la masa):1/2 cucharadita
- Ricotta (entera):340 g
- Parmigiano Reggiano recién rallado:50 g
- Ralladura de limón:1 1/2 cucharadas
- Zumo de limón fresco:15 ml
- Albahaca fresca, picada:15 g
- Yema de huevo (para el relleno):1 unidad
- Sal (para el relleno):3/4 cucharadita
- Pimienta negra molida:1/2 cucharadita
- Mantequilla sin sal:85 g
- Hojas de salvia frescas:12 hojas
- Nueces tostadas, picadas (opcional):30 g
- Sémola o harina extra (para espolvorear):30 g
Consejos
- Si no tienes máquina de pasta, estira la masa lo más fina posible con el rodillo y usa harina extra para evitar que se pegue.
- Puedes preparar el relleno un día antes para que los sabores se integren; guarda en frío y deja que atempere antes de montar los raviolis.