Risotto cremoso de ajo y parmesano con limón y hierbas

Publicado: 22 de febrero de 2026
Jimmy JohnsonJimmy Johnson
Categorías: Italiana, Vegetariano
Etiquetas: Italiano, Comida reconfortante, Cena, Vegetariano, Risotto, Ajo, Parmesano

Risotto parmesano

Este risotto es de los platos que preparo cuando quiero algo reconfortante pero elegante; el ajo y el parmesano crean una base lujosamente cremosa mientras un toque de limón y hierbas frescas mantiene cada bocado ligero y vibrante. Es una receta que requiere atención y es casi meditativa: remover despacio recompensa con una textura sedosa que parece especial sin complicaciones.

Me encanta servirlo en una cena acogedora o como acompañamiento de pollo asado o setas salteadas. La receta es tolerante: usa un buen caldo, remueve con paciencia y termina con un parmesano de calidad para obtener un resultado brillante y delicioso.

Ingredientes

  • 300 g Arroz Arborio
  • 1250 ml Caldo de pollo bajo en sal
  • 60 g Mantequilla sin sal
  • 15 ml Aceite de oliva
  • 1 pieza Cebolla amarilla, picada finamente
  • 4 dientes Dientes de ajo, picados
  • 125 ml Vino blanco seco
  • 100 g Queso Parmesano rallado
  • 60 ml Nata para cocinar (opcional)
  • 1 cucharadita Ralladura de limón
  • 1 cucharada Zumo de limón
  • 2 cucharadas Perejil fresco, picado
  • 1 cucharadita Hojas de tomillo fresco
  • 1 cucharadita Sal (preferible sal kosher)
  • 0.5 cucharadita Pimienta negra recién molida

Instrucciones

  1. Calienta el caldo en un cazo y mantenlo a fuego muy bajo para que esté caliente durante toda la cocción.

  2. En una sartén amplia y de fondo grueso o en una cazuela, calienta el aceite de oliva y 2 cucharadas de mantequilla a fuego medio hasta que empiece a brillar.

  3. Añade la cebolla picada y cocina, removiendo de vez en cuando, hasta que esté transparente, unos 4 minutos. Incorpora el ajo picado y cocina 30 segundos hasta que desprenda aroma.

  4. Agrega el arroz Arborio y sofríe 1–2 minutos, removiendo, hasta que los bordes de los granos se vean translúcidos.

  5. Vierte el vino blanco y remueve hasta que se haya evaporado casi por completo.

  6. Añade un cucharón (unos 125 ml) de caldo caliente al arroz y remueve hasta que el líquido se absorba casi por completo. Continúa añadiendo caldo, cucharón a cucharón, removiendo con frecuencia y dejando que cada incorporación se absorba antes de la siguiente. Esto lleva unos 18–20 minutos; el arroz debe quedar tierno con un ligero mordisco.

  7. Cuando el arroz esté cremoso y cocido, retira del fuego y añade las 2 cucharadas de mantequilla restantes, la nata (si la usas), el Parmesano rallado, la ralladura y el zumo de limón, el perejil y el tomillo. Remueve con energía para integrar y lograr un acabado brillante.

  8. Prueba y ajusta de sal y pimienta al gusto. Si el risotto queda demasiado espeso, incorpora un chorrito de caldo caliente hasta obtener la textura deseada.

  9. Sirve en platos calientes, termina con una loncha extra de Parmesano o más queso rallado y una pizca de perejil picado, y consume inmediatamente.

Consejos

  • Mantén el caldo caliente: el caldo frío ralentiza la cocción y puede dar una textura desigual.
  • Remueve con frecuencia, no constantemente: un movimiento pausado y regular ayuda a que el arroz libere su almidón y quede cremoso.
  • Usa un buen Parmesano y rállalo en el momento: marca una gran diferencia en sabor y en el brillo del risotto.