Sopa checa Česnečka de ajo con patatas y alcaravea
Sopa de ajo
Sopa checa rústica de ajo con patatas, alcaravea y picatostes crujientes: sencilla y reconfortante.
Información nutricional (por porción)
La Česnečka es la sopa que abraza en un día frío: todo gira en torno a ingredientes honestos y un ajo contundente. Esta versión se apoya en patatas tiernas, la fragancia de la alcaravea y mucho ajo, rematada con picatostes caseros y una lluvia de hierbas frescas. Es humilde, profundamente reconfortante y se prepara más rápido de lo que crees.
Me encanta servirla cuando vienen amigos de improviso o cuando necesito un plato sencillo pero que nutra el alma. Usa caldo de verduras para mantenerla vegetariana o caldo de pollo para más profundidad; y no temas con el ajo: aquí es la estrella.
Ingredientes
- dientes de ajo, picados:8 piezas
- cebolla amarilla, finamente picada:1 pieza
- patatas Yukon Gold (peladas y cortadas en dados):450 g
- caldo de pollo o de verduras:1500 ml
- mantequilla sin sal:2 cucharadas
- aceite de oliva:2 cucharadas
- semillas de alcaravea (comino de prado):1 cucharadita
- pimentón ahumado:0.5 cucharadita
- hoja de laurel:1 pieza
- sal:1.5 cucharaditas
- pimienta negra molida:0.5 cucharadita
- pan duro en cubos (aprox. 1 cm):150 g
- aceite de oliva (para los picatostes):2 cucharadas
- perejil o cebollino picado (para decorar):2 cucharadas
- queso curado rallado (Parmesano), opcional:25 g
Instrucciones
-
Mientras tanto, prepara los picatostes: mezcla los cubos de pan con 1 cucharada de aceite, una pizca de sal y un poco de pimentón ahumado. Tuéstalos en el horno a 190 °C en una bandeja hasta que estén dorados y crujientes, unos 8–10 minutos, o fríelos en una sartén a fuego medio hasta que estén crujientes.
Consejos
- Para un sabor de ajo más profundo, asa la mitad de los dientes de ajo por separado y añade los dientes asados machacados al final.
- Si te gusta una textura más sedosa, tritura 250–500 ml de sopa y vuelve a añadirla a la olla para combinar cremosidad con tropezones.
- La sopa sobrante se conserva en la nevera hasta 3 días; recalienta suavemente y añade un chorrito de caldo si espesa demasiado.





