Tarta de queso quemada al estilo vasco con nata y vainilla

Ethan Brown
Ethan Brown
Publicado: 22 de febrero de 2026
Etiquetas: Postre, Tarta de queso, Celebración, Para preparar con antelación, Española, Vasca

Tarta Vasca

Tarta de queso sin base, con interior cremoso y una cubierta profundamente caramelizada.

Tiempo de preparación:15 minTiempo de cocción:50 minTiempo total:65 minPorciones:8Dificultad:Medio

Esta tarta de queso vasca es de esas recetas que ganan a todo el mundo con su cubierta dramáticamente caramelizada y un interior lujosamente cremoso. No lleva base, es sorprendentemente fácil de preparar y solo necesita un horno muy caliente y pocos ingredientes—queso crema, nata, huevos y azúcar—para conseguir un centro tipo natilla enmarcado por una corteza tostada.

Me encanta servirla fría para que el interior se asiente lo justo y se pueda cortar con limpieza, aunque también queda espectacular a temperatura ambiente para un bocado aún más sedoso. Es una receta permisiva, muy resultona en la mesa y perfecta para una cena con amigos o un capricho de fin de semana: corta directamente del frigorífico o deja que tome un poco de temperatura según tu gusto.

Información nutricional (por porción)

Calorías:520 kcal
Proteínas:7 g
Carbohidratos:30 g
Grasas:40 g

Instrucciones

  1. 1
    Molde desmontable forrado con papel para la masa de cheesecake

    Precalienta el horno a 230 ºC. Engrasa generosamente un molde desmontable de 23 cm y forra con un collar alto de papel de horno, dejando al menos 5 cm por encima del borde.

  2. 2
    Queso crema y azucar batidos hasta quedar suaves en un bol

    En un bol grande, bate el queso crema templado con el azúcar hasta que esté completamente suave y sin grumos, unos 2–3 minutos con batidora eléctrica a velocidad media.

  3. 3
    Huevo anadido a una masa sedosa de cheesecake en un bol

    Añade los huevos uno a uno, mezclando a baja velocidad y raspando el bol tras cada adición para que la masa quede sedosa. No sobrebatas.

  4. 4
    Harina tamizada sobre masa lisa de cheesecake con vainilla cerca

    Tamiza la harina e incorpora la sal y la vainilla; mezcla solo hasta integrar.

  5. 5
    Nata espesa vertida en masa brillante de cheesecake

    Vierte la nata lentamente y pliega con una espátula o mezcla a baja velocidad hasta que la masa sea homogénea y fluida. Debe quedar suave y algo líquida.

  6. 6
    Masa de cheesecake colada en un molde forrado con papel

    Pasa la masa por un colador fino directamente al molde preparado para eliminar posibles grumos y alisa la superficie con una espátula.

  7. 7
    Cheesecake vasco horneandose con una superficie caramelizada oscura

    Hornea a 230 ºC durante 45–55 minutos, girando una vez si tu horno calienta de forma desigual. La superficie debe quedar profundamente caramelizada y marrón oscuro; el centro aún temblará ligeramente al mover el molde.

  8. 8
    Cheesecake vasco enfriandose en su molde forrado con papel

    Saca del horno y deja enfriar a temperatura ambiente dentro del molde; el centro se asentará al enfriarse. Refrigera al menos 4 horas o toda la noche para obtener la mejor textura.

  9. 9
    Porcion de cheesecake vasco servida en un plato blanco

    Para servir, pasa un cuchillo fino alrededor del papel, desmonta el molde y despega el papel de los laterales. Corta con un cuchillo caliente y limpio para conseguir porciones prolijas. Sirve frío o ligeramente templado según prefieras.

Ingredientes

  • Queso crema entero (tipo Philadelphia), a temperatura ambiente:680 g
  • Azúcar granulado:200 g
  • Huevos grandes:4 uds
  • Nata para montar (35% MG):360 ml
  • Harina de trigo:2 cucharadas
  • Extracto de vainilla puro:2 cucharaditas
  • Sal marina fina:1/2 cucharadita
  • Mantequilla sin sal (para engrasar el molde):1 cucharada

Consejos

  • Usa queso crema y huevos a temperatura ambiente para que la masa quede sedosa sin necesidad de batir en exceso.
  • El collar alto de papel de horno es clave: protege los laterales y permite que la superficie se caramelice profundamente.
  • No te preocupes si la superficie queda muy oscura; ese ligero toque quemado es el carácter de la tarta. Fíjate en el temblor del centro, no tanto en el tiempo exacto.
  • Refrigera la tarta al menos 4 horas (mejor toda la noche) para conseguir cortes limpios y la textura ideal.