Tartaletas de cacao sin hornear con escamas de sal
Tartaletas cacao
Estas pequeñas tartaletas son uno de mis postres rápidos favoritos para llevar a una reunión o para preparar cuando me apetece chocolate. Una base crujiente de galleta se encuentra con una ganache sedosa enriquecida con cacao crudo, de sabor profundo y complejo —rematadas con unas escamas de sal marina que hacen cantar cada bocado.
Son totalmente sin hornear, fáciles de montar y resultan elegantes sin complicaciones. Me encanta el contraste de texturas y el brillo terroso que aporta el cacao crudo; están ideales frías, y puedes arreglarlas con algunas bayas o una cucharada de nata montada cuando lleguen los invitados.
Ingredientes
- 12 piezas Galletas (tipo María o digestiva)
- 60 g Mantequilla sin sal
- 35 g Cacao en polvo crudo
- 170 g Chocolate negro en pepitas
- 180 ml Nata para montar (35% MG)
- 30 g Azúcar glas
- 1 cucharadita Extracto de vainilla
- 1/4 cucharadita Sal marina en escamas
- 2 cucharadas Nibs de cacao (opcional)
- 8 piezas Frambuesas frescas (decoración)
Instrucciones
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Forra un molde para 12 magdalenas con cápsulas de papel o engrasa ligeramente 8 huecos si prefieres tartaletas más grandes.
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Pon las galletas en un procesador y tritura hasta obtener migas finas, o mételas en una bolsa de plástico y aplástalas con un rodillo hasta conseguir aproximadamente 150 g de migas.
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Derrite la mantequilla en un cazo pequeño o en el microondas y mézclala con las migas de galleta hasta que estén uniformemente humedecidas. Presiona unas 2 cucharadas de la mezcla de migas en cada hueco preparado para formar la base. Enfría en la nevera 10 minutos para que se asienten.
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Calienta la nata en un cazo pequeño a fuego medio hasta que empiece a hervir a borbotones (no dejes que hierva intensamente). Retira del fuego y bate con las pepitas de chocolate hasta que se derritan y la mezcla quede lisa.
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Incorpora el cacao en polvo crudo, el azúcar glas y la vainilla a la mezcla de chocolate y nata, batiendo hasta que esté completamente integrado y brillante. Deja que la ganache repose 3–5 minutos para que espese ligeramente.
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Vierte la ganache de cacao sobre las bases frías, llenando cada tartaleta casi hasta arriba. Da unos golpecitos suaves al molde para nivelar el relleno y alisar la superficie.
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Refrigera las tartaletas al menos 30 minutos (o hasta 3 horas) hasta que la ganache cuaje. Antes de servir, espolvorea con migas de galleta reservadas, una pizca de escamas de sal y nibs de cacao; coloca una frambuesa encima si lo deseas.
Consejos
- Para un contraste crujiente, reserva 2 cucharadas de migas de galleta y tuéstalas brevemente en una sartén seca antes de espolvorearlas por encima.
- Si prefieres una ganache más dulce, aumenta el azúcar glas a 40 g; para un sabor más intenso usa chocolate negro de mayor porcentaje.
- Puedes prepararlas con un día de antelación y mantenerlas refrigeradas; sácalas 10 minutos antes de servir para que su textura sea óptima.
- Para desmoldar con facilidad, pasa un cuchillo fino por el borde de cada tartaleta e inviértelas sobre un plato si no has usado cápsulas.
