Halva de Tahini Casera con Pistachos Tostados
Halva de Tahini
Una halva de sésamo densa, quebradiza y deliciosa que se deshace en la boca con pistachos crujientes.
Información nutricional (por porción)
Hay algo realmente mágico en la forma en que las semillas de sésamo y el azúcar se transforman en este dulce denso, quebradizo y fundente que conocemos como halva. Es un producto básico en todo Oriente Medio y el Mediterráneo, y aunque las versiones compradas están bien, prepararla en casa te permite controlar la calidad del tahini y el nivel de dulzor. Esta versión es lujosamente sedosa, con ese chasquido cristalino clásico que hace que la halva sea tan adictiva.
La clave para una halva perfecta reside en la temperatura del almíbar de azúcar. Buscamos el punto de 'bola blanda', que garantiza que la textura sea lo suficientemente firme para cortarla pero lo suficientemente suave para que se disuelva en la lengua. Me encanta añadir un puñado generoso de pistachos tostados para aportar un toque crujiente, pero no dudes en experimentar con espirales de chocolate negro, una pizca de sal marina o incluso un toque de agua de rosas para darle tu sello personal.
Ingredientes
- Tahini de alta calidad (pasta de sésamo):375 ml
- Azúcar granulada:300 g
- Agua:125 ml
- Extracto de vainilla:1 cdta.
- Sal:1/4 cdta.
- Pistachos tostados y salados, pelados:75 g
Instrucciones
Consejos
- Utiliza un tahini fluido y bien mezclado; si tu tahini está seco o tiene grumos, la halva tendrá una textura arenosa.
- Para un efecto marmoleado, añade 60 ml de chocolate negro derretido al final del proceso de mezcla sin llegar a integrarlo del todo.
- Limpiar las paredes del cazo del azúcar con un pincel de pastelería húmedo ayuda a evitar que los cristales de azúcar arruinen la textura del almíbar.
