Galletas de coco tostado y mantequilla avellanada
Galletas de coco y mantequilla avellanada
Galletas de coco con bordes crujientes, mantequilla avellanada, copos de coco tostado, vainilla y un toque justo de sal en escamas.
Información nutricional (por porción)
Estas galletas de coco y mantequilla avellanada quedan a medio camino entre una galleta clásica de cuchara y una lámina fina y crujiente de coco. La masa lleva mucho coco, por eso se extiende en discos dorados con bordes delicados, centro algo masticable y un aroma tostado que aparece antes de sacar la bandeja del horno.
La mantequilla avellanada aporta profundidad a la masa. Cocinarla hasta que los sólidos lácteos se vuelvan ámbar da un sabor a frutos secos que combina muy bien con el coco, pero también evapora humedad. Una cucharada de agua añadida después evita que la galleta quede arenosa o demasiado gruesa.
El reposo corto es importante. La mantequilla debe enfriarse hasta quedar cremosa, no líquida, y el coco necesita unos minutos para hidratarse dentro de la masa. Cuando la masa pueda porcionarse, aplana ligeramente cada porción para que las galletas se horneen de forma pareja y formen bordes crujientes.
La primera bandeja funciona como prueba, porque cada mantequilla y cada corte de coco se comportan distinto. Si las galletas quedan demasiado altas, mezcla una cucharadita extra de agua en el resto de la masa antes de seguir. Sácalas cuando los bordes estén bien dorados y el centro aún parezca un poco tierno; se afirmarán al enfriarse.
Ingredientes
- Mantequilla sin sal:225 g
- Agua:15 ml
- Copos de coco sin azúcar:180 g
- Harina de trigo común:165 g
- Bicarbonato sódico:4 g
- Sal marina fina:3 g
- Azúcar moreno claro:135 g
- Azúcar granulada:100 g
- Huevo grande:1
- Yema de huevo grande:1
- Extracto de vainilla:8 ml
- Sal marina en escamas para terminar:2 g
Instrucciones
Consejos
- Usa copos grandes de coco sin azúcar para lograr la mejor textura crujiente y tierna; el coco rallado fino da una galleta más densa.
- No te alejes de la mantequilla cuando empiece a oler a nuez, porque los sólidos se oscurecen muy rápido.
- Si la masa queda demasiado firme tras el reposo, aplana más cada porción antes de hornear en lugar de añadir harina.
- Guarda las galletas frías en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta 5 días.
