Tarta de queso con remolino de frambuesa
Tarta de queso y frambuesa
Una tarta de queso horneada, cremosa, con base de galleta de chocolate y remolinos vivos de frambuesa en la superficie.
Información nutricional (por porción)
Esta tarta de queso con remolino de frambuesa juega con un contraste clásico: migas oscuras de galleta de chocolate, un relleno suave de vainilla y fruta ácida dibujada en cintas rojas sobre la superficie. Es lo bastante intensa para una celebración, pero el sabor queda equilibrado porque la frambuesa atraviesa limpiamente la crema de queso.
La masa se mezcla con cuidado para que quede densa y lisa, no aireada. El baño María aporta calor constante durante el horneado y ayuda a que el centro cuaje sin secar los bordes. La parte central debe temblar un poco al salir del horno; el reposo frío termina de fijar la textura.
Para obtener porciones limpias, conviene preparar la tarta el día anterior y dejarla enfriar sin cubrir hasta que esté bien fría. Un cuchillo caliente y limpio corta la base de chocolate y el centro cremoso con nitidez, dejando ver el remolino en cada cuña.
Las frambuesas frescas dan el color más intenso, pero las congeladas y descongeladas funcionan bien si se cuelan después de triturarlas. El puré sobrante puede servirse sobre las porciones en lugar de añadirlo todo al relleno.
Ingredientes
- Migas de galleta de chocolate:200 g
- Mantequilla sin sal derretida:85 g
- Azúcar granulado para la base:40 g
- Sal fina:1 g
- Frambuesas:170 g
- Azúcar granulado para el puré de frambuesa:25 g
- Queso crema ablandado:900 g
- Azúcar granulado para el relleno:265 g
- Crema agria:120 g
- Extracto de vainilla:10 ml
- Huevos grandes:4
Instrucciones
Consejos
- Deja el queso crema, la crema agria y los huevos a temperatura ambiente antes de mezclar para lograr una masa lisa sin batir de más.
- No omitas colar el puré de frambuesa; las semillas dificultan hacer un remolino limpio.
- Si la superficie se dora antes de tiempo, cúbrela sin apretar con papel de aluminio durante los últimos 15 minutos.
- Para porciones prolijas, moja un cuchillo fino en agua caliente y límpialo entre corte y corte.
