Sopa cremosa de puerro y patata con crema de cebollino
Sopa de puerro
Esta sopa de puerro y patata es de esas recetas que te dan un abrazo: sedosa, sabrosa y construida sobre el sabor dulce y cebolloso de los puerros pochados con cariño. Es lo bastante sencilla para una noche entre semana y lo bastante elegante para recibir amigos; una cucharada de crema de cebollino por encima ilumina el conjunto y lo hace especial.
Me encanta lo permisiva que es esta receta: recorta y lava los puerros, cuece hasta que las patatas se deshacen y tritura hasta obtener una textura aterciopelada. Puedes dejarla totalmente vegetariana, usar el caldo que prefieras o reservar un poco de nata para un acabado brillante; en cualquier caso, es cocina reconfortante que requiere muy poco esfuerzo.
Ingredientes
- 2 piezas Puerros (solo parte blanca y verde claro), en rodajas y lavados
- 680 g Patatas tipo Russet (o de asar), peladas y cortadas en dados
- 1 pieza Cebolla amarilla, picada
- 2 dientes Ajos, picados
- 30 g Mantequilla sin sal
- 15 ml Aceite de oliva
- 1 l Caldo de verduras o de pollo
- 1 cucharadita Tomillo (1 cucharadita hojas frescas o 1/2 cucharadita seco)
- 1 hoja Hoja de laurel
- 1.5 cucharaditas Sal (ajustar al gusto)
- 0.5 cucharadita Pimienta negra molida (recién molida)
- 125 ml Nata líquida para cocinar (35% MG)
- 30 ml Nata espesa extra (para la crema de cebollino)
- 2 cucharadas Cebollino fresco, picado fino
- 15 ml Zumo de limón fresco
- 25 g Queso parmesano rallado (opcional)
Instrucciones
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Recorta los puerros y córtalos por la mitad a lo largo; córtalos en rodajas finas y lávalos en abundante agua para eliminar toda la tierra. Escúrrelos y sécalos con papel de cocina.
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En una cazuela amplia, calienta la mantequilla y el aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla picada y los puerros y cocina, removiendo de vez en cuando, hasta que estén muy tiernos y fragantes, unos 8–10 minutos.
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Incorpora los ajos picados y sofríe 30 segundos más; añade las patatas en dados, el tomillo, la hoja de laurel, el caldo, la sal y la pimienta. Lleva todo a ebullición suave.
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Reduce el fuego y cuece a fuego lento hasta que las patatas estén muy tiernas y comiencen a deshacerse, aproximadamente 20 minutos.
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Retira la hoja de laurel y tritura la sopa con una batidora de mano hasta obtener una textura lisa y aterciopelada. Si usas batidora de vaso, trabaja en tandas y devuelve la crema a la cazuela.
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Añade la nata líquida (125 ml) y el zumo de limón; calienta un minuto más, prueba y rectifica de sal y pimienta si hace falta.
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Prepara la crema de cebollino batiendo los 30 ml de nata espesa con el cebollino picado y una pizca de sal hasta que quede homogéneo.
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Sirve la sopa caliente en platos hondos, rocía una cucharada de la crema de cebollino sobre cada porción y termina con un molido de pimienta negra y, si quieres, un poco de parmesano rallado.
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Acompaña con pan rústico para mojar y disfruta de los sabores reconfortantes.
Consejos
- Recorta los puerros con cuidado: la suciedad se esconde entre las capas. Córtalos primero y luego lávalos en un cuenco con agua fría, levantando los puerros para dejar el sedimento abajo.
- Para una versión sin lácteos, sustituye la nata por crema de coco o añade un chorrito extra de buen aceite de oliva; omite la crema de cebollino o haz una crema de anacardos.
