Bollos de Jamón y Queso en Mantequilla Derretida
Bollos en Mantequilla
Bollos esponjosos rellenos de jamón y queso, nadando en mantequilla derretida. Comida reconfortante irresistible perfecta para desayuno o brunch.
Información nutricional (por porción)
Estos bollos de jamón y queso en mantequilla derretida son puro confort en un plato. Hay algo mágico en los bollos que se cocinan en un charco de mantequilla—salen del horno con bordes crujientes y dorados, y centros tiernos y mantecosos. El jamón y el queso esparcidos crean bolsas de sabor salado que hacen cada bocado absolutamente irresistible.
Lo que más me encanta de esta receta es lo indulgente que es. Ya seas un panadero experimentado o recién comiences, tendrás éxito garantizado. Los bollos se sirven mejor calientes, recién salidos del horno, cuando la mantequilla aún brilla y todo sabe a recién hecho. Son perfectos para desayuno, brunch o incluso una cena casual. Tu familia te pedirá que los hagas una y otra vez.
Ingredientes
- Harina de trigo:250 g
- Polvo para hornear:2 cdta.
- Sal:1 pizca
- Mantequilla fría:90 g
- Leche entera:180 ml
- Jamón picado:240 g
- Queso cheddar rallado:240 g
- Mantequilla derretida:60 ml
Instrucciones
Consejos
- No sobamejes la masa—esta es la clave para bollos tiernos y esponjosos. Mezcla solo hasta que los ingredientes se integren.
- Asegúrate de que tu mantequilla esté realmente fría al hacer la masa. Esto crea bolsas de vapor que hacen los bollos ligeros y hojaldrados.
- Siéntete libre de cambiar el jamón por trocitos de tocino o usa queso cheddar fuerte en lugar de suave para más sabor.
- Estos son mejores cuando se comen el mismo día, pero puedes guardar las sobras en un recipiente hermético hasta dos días y recalentar suavemente.
