Esponjoso Clásico de Vainilla con Buttercream
Bizcocho de Vainilla
Bizcocho esponjoso y ligero de vainilla con frosting de buttercream sedoso. Perfecto para celebraciones y merienda.
Información nutricional (por porción)
Este Bizcocho Esponjoso de Vainilla Clásico es el favorito absoluto en las cocinas españolas y de toda Europa. Es ligero, aireado y maravillosamente húmedo con esa miga tierna perfecta que hace que todos pidan más. Ya sea para celebrar un cumpleaños, una merienda especial o simplemente para disfrutar de un trozo de confort, este bizcocho nunca falla. La belleza de un buen bizcocho esponjoso radica en su simplicidad: solo unos pocos ingredientes de calidad batidos juntos para crear algo verdaderamente especial.
Lo que hace esta receta infalible es el método de cremado, que atrapa aire en la masa y crea esa textura esponjosa característica. He incluido mis mejores trucos para conseguirlo a la primera, desde ingredientes a temperatura ambiente hasta la técnica correcta de horneado. Una vez que domines este clásico, te encontrarás preparándolo una y otra vez. Cúbrelo con buttercream sedoso y bayas frescas, o mantén la sencillez con un espolvoreo de azúcar glas: de cualquier forma, es absolutamente delicioso.
Ingredientes
- Mantequilla sin sal:225 g
- Azúcar extrafino:200 g
- Huevos grandes:4 piezas
- Harina de repostería con levadura:250 g
- Extracto de vainilla:2 cdta.
- Polvo de hornear:1 cdta.
- Leche entera:30 ml
- Sal:1 pizca
- Mantequilla sin sal para el frosting:170 g
- Azúcar glas para el frosting:300 g
- Extracto de vainilla para el frosting:1 cdta.
Instrucciones
Consejos
- Asegúrate de que todos los ingredientes, especialmente la mantequilla y los huevos, estén a temperatura ambiente antes de comenzar, ya que ayuda a que se combinen mejor y crea un bizcocho más ligero.
- No abras la puerta del horno durante el horneado; deja que los bizcochos se horneen sin interrupciones durante los primeros 20 minutos para asegurar que suban correctamente.
- Si tus bizcochos tienen los tops ligeramente abombados, nivélalos con un cuchillo de sierra o un nivelador de bizcochos antes de frostar para un acabado más limpio.
- Tamiza el azúcar glas al hacer el buttercream para evitar grumos y conseguir una textura suave y cremosa.
- Este bizcocho sabe aún mejor al día siguiente, ya que la miga se asienta ligeramente y los sabores se desarrollan más.
