Kunafa Árabe Auténtica con Queso y Jarabe de Rosas

Kunafa de Queso
Crujiente masa kataifi con un corazón de queso derretido, bañada en un aromático almíbar de rosas y azahar.
La Kunafa es, sin duda alguna, la joya de la corona de los postres de Oriente Medio. Hay algo absolutamente mágico en el contraste entre la masa kataifi mantecosa y extremadamente crujiente y el corazón de queso caliente y fundido que se esconde en su interior. Tradicionalmente disfrutada en todo el Levante mediterráneo, esta versión equilibra la intensidad del queso con un delicado almíbar floral que aporta un toque aromático refrescante a cada bocado. Es el plato estrella para cualquier cena especial, y sin embargo, es sorprendentemente sencillo de preparar en tu propia cocina.
El secreto de una Kunafa verdaderamente espectacular reside en la textura de la masa y el choque térmico con el almíbar. Es fundamental asegurarse de que los hilos de masa estén bien cubiertos de mantequilla clarificada para que se doren a la perfección en el horno. Al verter el almíbar frío y fragante sobre la masa hirviendo, escucharás ese siseo satisfactorio que garantiza que se absorba bien sin perder el toque crujiente. Lo ideal es servirla inmediatamente, mientras el queso todavía se estira y la masa está en su punto máximo de crocancia.
Información nutricional (por porción)
Instrucciones
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1
Comienza preparando el almíbar. En un cazo pequeño, combina el azúcar y el agua a fuego medio. Lleva a ebullición y luego reduce el fuego, cocinando a fuego lento durante 10 minutos hasta que espese ligeramente. Añade el jugo de limón, el agua de rosas y el agua de azahar. Retira del fuego y deja enfriar por completo.
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2
Precalienta el horno a 190°C. Engrasa un molde redondo de unos 30 cm o una sartén de hierro fundido grande con una cucharada de la mantequilla clarificada derretida.
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3
Coloca la masa kataifi en un bol grande. Con las manos, separa los hilos y desmenúzalos en trozos de unos 2 a 3 cm de largo. Vierte el resto de la mantequilla clarificada sobre la masa y mezcla bien hasta que todos los hilos estén perfectamente cubiertos.
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4
Presiona aproximadamente dos tercios de la mezcla de masa de forma firme en el fondo y los laterales del molde preparado, creando una base compacta.
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5
En un bol mediano, mezcla la mozzarella rallada con la ricotta. Extiende la mezcla de queso uniformemente sobre la base de masa, dejando un pequeño borde libre en los extremos para que el queso no se pegue al molde al fundirse.
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6
Esparce el resto de la masa kataifi sobre el queso, presionando suavemente con las palmas de las manos para nivelar la superficie.
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7
Hornea durante 35-40 minutos, o hasta que la superficie y los bordes estén bien dorados y crujientes.
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8
Retira la Kunafa del horno e inmediatamente vierte el almíbar frío de manera uniforme sobre toda la masa caliente. Deja reposar 5 minutos para que el jarabe se absorba por completo.
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9
Con cuidado, voltea la Kunafa sobre una fuente grande para servir o córtala directamente en el molde. Decora generosamente con los pistachos triturados y sirve mientras esté caliente para disfrutar del queso fundido.
Ingredientes
- Masa kataifi (fideos de pasta hilada):450 g
- Mantequilla clarificada (ghee) derretida:225 g
- Queso mozzarella de baja humedad, rallado:225 g
- Queso ricotta fresco o de cabra suave:225 g
- Azúcar blanca granulada:400 g
- Agua:250 ml
- Jugo de limón fresco:1 cdta.
- Agua de rosas:1 cdta.
- Agua de azahar:1 cdta.
- Pistachos triturados para decorar:30 g
Consejos
- Si no encuentras el queso Akawi tradicional, la combinación de mozzarella y ricotta ofrece el equilibrio ideal entre elasticidad y cremosidad.
- Es crucial que el almíbar esté bien frío al entrar en contacto con la masa caliente para que esta no se ablande y mantenga su textura crujiente.
- Puedes añadir una gota de colorante alimentario naranja a la mantequilla derretida si quieres conseguir ese color vibrante tan característico de las pastelerías de Oriente Medio.