Kofte turco especiado con salsa de yogur y cebolla ahumada
Kofte turco
Esta receta de kofte es de esas que me encanta compartir con amigos: carne picada aromatizada con comino, pimentón y hierbas frescas, formada en filetes oblongos y besada por una parrilla o una sartén muy caliente. Es honesta, con un toque ahumado y profundamente satisfactoria, perfecta para cenas familiares o un encuentro informal el fin de semana.
Acompaño las kofte con una sencilla salsa de yogur y cebolla asada para aportar cremosidad fresca y un matiz ahumado. Los sabores son accesibles pero con carácter —una vez que las pruebes, querrás repetirlas una y otra vez; si buscas suma (zumaque) lo encontrarás en tiendas de especias o tiendas orientales.
Ingredientes
- 450 g Carne de cordero picada
- 225 g Carne de vacuno picada
- 1 pieza Cebolla pequeña, rallada
- 3 pieza Dientes de ajo, picados
- 15 g Perejil fresco, picado
- 40 g Pan rallado
- 1 pieza Huevo grande
- 1 cucharada Comino molido
- 1 cucharada Pimentón dulce
- 1 cucharadita Cilantro molido
- 1 cucharadita Zumaque (sumac) (opcional)
- 1 cucharadita Sal
- 0.5 cucharadita Pimienta negra
- 2 cucharadas Aceite de oliva (para cocinar)
- 250 g Yogur griego
- 1 pieza Cebolla mediana (para asar)
- 1 cucharada Aceite de oliva (para la cebolla)
- 2 cucharadas Zumo de limón
- 2 cucharadas Menta fresca, picada
- 4 pieza Cuñas de limón (para servir)
- 4 pieza Pan plano o pita (opcional)
Instrucciones
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Coloca la cebolla rallada en un bol y exprime el exceso de líquido con las manos o con un paño limpio; esto evita que la mezcla quede demasiado húmeda.
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En un bol grande mezcla la carne de cordero, la carne de vacuno, la cebolla exprimida, el ajo picado, el perejil, el pan rallado, el huevo, el comino, el pimentón, el cilantro molido, el zumaque (si lo usas), la sal y la pimienta. Mezcla con suavidad hasta que esté justo integrado: trabajarla en exceso endurecerá las kofte.
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Cubre la mezcla y refrigera 20 minutos; así se compacta y los sabores se asientan, lo que facilita darles forma.
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Divide la mezcla en 8 porciones iguales y dales forma alargada, tipo filete o colócalas en brochetas, de unos 10 cm de largo y 2–3 cm de grosor. Humedecer ligeramente las manos ayuda a que no se pegue.
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Calienta la parrilla o una sartén pesada a fuego medio-alto y úntala con 1–2 cucharadas de aceite de oliva. Cocina las kofte 3–4 minutos por lado, dando una sola vuelta, hasta que estén bien doradas y hechas por dentro (la temperatura interna debe rondar los 71 °C).
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Mientras tanto, calienta 1 cucharada de aceite de oliva en una sartén pequeña a fuego medio-alto. Corta la cebolla mediana en láminas finas y cocina, removiendo de vez en cuando, hasta que esté muy dorada y ligeramente carbonizada, unos 8–10 minutos. Retira del fuego y deja enfriar un poco.
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Incorpora la cebolla asada en el yogur griego junto con el zumo de limón, la menta picada y una pizca de sal. Prueba y ajusta de limón o sal si hace falta.
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Sirve las kofte calientes con una cucharada generosa de la salsa de yogur y cebolla, cuñas de limón, hierbas frescas y pan plano caliente.
Consejos
- Para obtener la mejor textura evita mezclar la carne en exceso: mezcla sólo hasta que los ingredientes se unan.
- Si usas brochetas de madera, ponlas en remojo 30 minutos antes para que no se quemen en la parrilla.
- Las kofte sobrantes quedan muy bien frías en ensaladas o recalentadas suavemente en sartén; la salsa de yogur se conserva 2–3 días en la nevera.
- Puedes sustituir todo el cordero por vacuno para un sabor más suave, o añadir una pizca de chile en copos si te gusta el picante.
