Pastel clásico de tres leches con baño de leche nube

Publicado: 27 de febrero de 2026
Diana DiazDiana Diaz
Etiquetas: Postre, Mexicano, Pastel, Celebración, Preparación anticipada

Tres leches

El tres leches es de esas recetas que preparo cuando quiero impresionar sin complicaciones. Un bizcocho aireado se hornea hasta quedar dorado y luego se empapa lentamente con una mezcla de tres leches —leche evaporada, leche condensada azucarada y nata— hasta que la textura queda casi como un flan: celebratorio, reconfortante y adictivo.

Esta versión es fácil de hacer: una masa rápida, un suave pinchado y vertido de las leches y una nube de crema batida ligeramente azucarada por encima. Sírvelo bien frío con una pizca de canela y frutos rojos para rematar; tus invitados pedirán la receta y tú sonreirás como si fuera un secreto.

Ingredientes

  • 5 unidades Huevos grandes
  • 200 g Azúcar granulada
  • 125 g Harina de trigo (todo uso)
  • 5 g Polvo de hornear
  • 1/4 cucharadita Sal
  • 2 cucharaditas Extracto de vainilla
  • 80 ml Leche entera (para la masa)
  • 45 g Mantequilla sin sal, derretida
  • 397 g Leche condensada azucarada
  • 355 ml Leche evaporada
  • 250 ml Nata para montar (para el baño)
  • 375 ml Nata para montar (para la cobertura)
  • 24 g Azúcar glas (impalpable)
  • 1/2 cucharadita Canela molida (para espolvorear)
  • 125 g Frutos rojos frescos (opcional)

Instrucciones

  1. Precalienta el horno a 180 °C. Engrasa una bandeja para hornear de aproximadamente 23 x 33 cm y, si quieres, forra el fondo con papel vegetal para desmoldar más fácil.

  2. Separa las claras de las yemas. En un bol limpio, bate las claras con una batidora eléctrica hasta que formen picos suaves. Añade gradualmente la mitad del azúcar (100 g) y continúa batiendo hasta obtener picos firmes y brillantes; reserva.

  3. En otro bol, bate las yemas con el azúcar restante (100 g) hasta que la mezcla esté pálida y ligeramente espesa. Incorpora la vainilla, la leche entera y la mantequilla derretida.

  4. Agrega con cuidado la harina, el polvo de hornear y la sal a la mezcla de yemas y mezcla sólo hasta integrar. Luego incorpora las claras batidas en dos tandas, con movimientos envolventes para mantener la masa aireada.

  5. Vierte la masa en la bandeja preparada y alisa la superficie. Hornea 22–28 minutos, o hasta que al pinchar el centro con un palillo éste salga limpio y la superficie esté ligeramente dorada. Deja enfriar un poco.

  6. Mientras el bizcocho se enfría, mezcla la leche condensada, la leche evaporada y los 250 ml de nata en un recipiente medidor o bol y bate hasta que quede homogéneo.

  7. Con una brocheta o un tenedor, haz muchos agujeros por toda la superficie del bizcocho aún tibio. Vierte lentamente la mezcla de leches de manera uniforme sobre el bizcocho, dejando que se absorba; hazlo en etapas para que empape bien. Cubre y refrigera al menos 2 horas, idealmente toda la noche.

  8. Al momento de servir, bate los 375 ml de nata para montar con el azúcar glas y 1 cucharadita de vainilla (opcionales) hasta obtener picos suaves. Extiende la crema batida sobre el pastel frío.

  9. Espolvorea con canela molida y reparte frutos rojos si los usas. Corta con un cuchillo afilado (límpialo entre cortes) y sirve bien frío.

Consejos

  • Para la textura más ligera, incorpora las claras con movimientos envolventes y con calma para no desinflar la masa.
  • Si lo dejas en remojo durante la noche obtendrás la mejor textura: el pastel quedará más cremoso y sabroso.
  • Usa leches y nata enteras para mayor riqueza; las versiones desnatadas no darán la misma textura sedosa.
  • Si prefieres una capa superior de crema más fina, coloca la nata montada justo antes de servir en lugar de cubrir todo el pastel con antelación.