Pastel clásico de tres leches con baño de leche nube

Tres leches
Bizcocho ligero empapado en tres leches para un pastel húmedo y cubierto de crema batida.
El tres leches es de esas recetas que preparo cuando quiero impresionar sin complicaciones. Un bizcocho aireado se hornea hasta quedar dorado y luego se empapa lentamente con una mezcla de tres leches —leche evaporada, leche condensada azucarada y nata— hasta que la textura queda casi como un flan: celebratorio, reconfortante y adictivo.
Esta versión es fácil de hacer: una masa rápida, un suave pinchado y vertido de las leches y una nube de crema batida ligeramente azucarada por encima. Sírvelo bien frío con una pizca de canela y frutos rojos para rematar; tus invitados pedirán la receta y tú sonreirás como si fuera un secreto.
Información nutricional (por porción)
Instrucciones
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1
Precalienta el horno a 180 °C. Engrasa una bandeja para hornear de aproximadamente 23 x 33 cm y, si quieres, forra el fondo con papel vegetal para desmoldar más fácil.
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2
Separa las claras de las yemas. En un bol limpio, bate las claras con una batidora eléctrica hasta que formen picos suaves. Añade gradualmente la mitad del azúcar (100 g) y continúa batiendo hasta obtener picos firmes y brillantes; reserva.
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3
En otro bol, bate las yemas con el azúcar restante (100 g) hasta que la mezcla esté pálida y ligeramente espesa. Incorpora la vainilla, la leche entera y la mantequilla derretida.
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4
Agrega con cuidado la harina, el polvo de hornear y la sal a la mezcla de yemas y mezcla sólo hasta integrar. Luego incorpora las claras batidas en dos tandas, con movimientos envolventes para mantener la masa aireada.
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5
Vierte la masa en la bandeja preparada y alisa la superficie. Hornea 22–28 minutos, o hasta que al pinchar el centro con un palillo éste salga limpio y la superficie esté ligeramente dorada. Deja enfriar un poco.
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6
Mientras el bizcocho se enfría, mezcla la leche condensada, la leche evaporada y los 250 ml de nata en un recipiente medidor o bol y bate hasta que quede homogéneo.
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7
Con una brocheta o un tenedor, haz muchos agujeros por toda la superficie del bizcocho aún tibio. Vierte lentamente la mezcla de leches de manera uniforme sobre el bizcocho, dejando que se absorba; hazlo en etapas para que empape bien. Cubre y refrigera al menos 2 horas, idealmente toda la noche.
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8
Al momento de servir, bate los 375 ml de nata para montar con el azúcar glas y 1 cucharadita de vainilla (opcionales) hasta obtener picos suaves. Extiende la crema batida sobre el pastel frío.
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9
Espolvorea con canela molida y reparte frutos rojos si los usas. Corta con un cuchillo afilado (límpialo entre cortes) y sirve bien frío.
Ingredientes
- Huevos grandes:5 unidades
- Azúcar granulada:200 g
- Harina de trigo (todo uso):125 g
- Polvo de hornear:5 g
- Sal:1/4 cucharadita
- Extracto de vainilla:2 cucharaditas
- Leche entera (para la masa):80 ml
- Mantequilla sin sal, derretida:45 g
- Leche condensada azucarada:397 g
- Leche evaporada:355 ml
- Nata para montar (para el baño):250 ml
- Nata para montar (para la cobertura):375 ml
- Azúcar glas (impalpable):24 g
- Canela molida (para espolvorear):1/2 cucharadita
- Frutos rojos frescos (opcional):125 g
Consejos
- Para la textura más ligera, incorpora las claras con movimientos envolventes y con calma para no desinflar la masa.
- Si lo dejas en remojo durante la noche obtendrás la mejor textura: el pastel quedará más cremoso y sabroso.
- Usa leches y nata enteras para mayor riqueza; las versiones desnatadas no darán la misma textura sedosa.
- Si prefieres una capa superior de crema más fina, coloca la nata montada justo antes de servir en lugar de cubrir todo el pastel con antelación.