Pollo marroquí estofado lento con albaricoques y almendras

Pollo marroquí
Pollo marroquí aromático con albaricoques y almendras, perfecto para iftar.
Este pollo marroquí estofado a fuego lento es de los platos que me encanta preparar para iftar durante el Ramadán: aromático, reconfortante y muy agradecido en la cocina. Muslos con hueso y piel se cocinan hasta quedar tiernos en una salsa de tomate, azafrán, especias cálidas y albaricoques dulces, y al final se remata con almendras tostadas y hierbas frescas para dar contraste.
Parece un plato especial pero es sencillo de preparar: un dorado rápido, un salteado fragante y un estofado suave mientras pones la mesa o haces guarniciones. Sírvelo sobre cuscús para una comida compartida, reconfortante y que llena a todos.
Información nutricional (por porción)
Instrucciones
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1
Seca los muslos de pollo con papel de cocina y sazona ambos lados con 1 cucharadita de sal kosher y 1/4 cucharadita de pimienta.
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2
Calienta 2 cucharadas (30 ml) de aceite de oliva en una cazuela grande o sartén profunda a fuego medio-alto. Dora los muslos, empezando por la piel, hasta que estén bien dorados, unos 5–6 minutos por lado. Trabaja en tandas si hace falta y reserva los muslos dorados en un plato.
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3
Baja el fuego a medio y añade la cucharada restante de aceite. Incorpora la cebolla en rodajas y cocina hasta que esté blanda y translúcida, aproximadamente 6 minutos.
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4
Agrega el ajo y el jengibre y cocina 1 minuto hasta que desprendan su aroma. Añade la canela, el comino, el pimentón, la cúrcuma, las hebras de azafrán, la 1/2 cucharadita de sal restante y 1/4 cucharadita de pimienta; cocina 30 segundos para que las especias liberen su olor.
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5
Vierte el tomate en dados y el caldo de pollo, raspando los restos dorados del fondo de la cazuela. Incorpora los albaricoques picados, la miel y el zumo de limón y mezcla bien.
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6
Vuelve a poner el pollo en la olla, acomodando las piezas con la piel hacia arriba. Lleva a un ligero hervor, reduce el fuego al mínimo, tapa y cocina a fuego lento durante 35–40 minutos, hasta que el pollo esté tierno y hecho por dentro.
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7
Mientras se estofa el pollo, lleva 500 ml de agua a ebullición con una pizca de sal. Añade el cuscús, retira del fuego, tapa y deja reposar 5 minutos. Esponja con un tenedor y añade la mantequilla.
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8
Tuesta las almendras fileteadas en una sartén seca a fuego medio, removiendo, hasta que estén doradas y fragantes, unos 3–4 minutos. Vigila para que no se quemen.
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9
Cuando el pollo esté listo, prueba la salsa y ajusta de sal, pimienta o un chorrito más de limón si hace falta. Espolvorea el cilantro y el perejil picados sobre el guiso.
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10
Sirve el pollo y la salsa sobre el cuscús con mantequilla, termina con una generosa lluvia de almendras tostadas y más hierbas frescas.
Ingredientes
- Muslos de pollo con hueso y piel:1.36 kg
- Aceite de oliva:45 ml
- Cebolla amarilla grande, en rodajas finas:1 pieza
- Dientes de ajo, picados:4 dientes
- Jengibre fresco rallado:15 g
- Canela molida:1 cucharadita
- Comino molido:1 cucharadita
- Pimentón dulce:1 cucharadita
- Cúrcuma:1/2 cucharadita
- Hebras de azafrán:1/8 cucharadita
- Sal kosher:1 1/2 cucharadita
- Pimienta negra molida:1/2 cucharadita
- Tomate en dados (conserva):410 g
- Caldo de pollo bajo en sal:500 ml
- Albaricoques secos, picados:150 g
- Miel:30 ml
- Zumo de limón:30 ml
- Almendras fileteadas, tostadas:75 g
- Cilantro fresco, picado:15 g
- Perejil fresco, picado:15 g
- Cuscús (seco):340 g
- Agua (para el cuscús):500 ml
- Mantequilla (para el cuscús):30 g
Consejos
- Hazlo el día anterior: los sabores se intensifican y el plato se recalienta muy bien para iftar.
- Los muslos con hueso mantienen la carne jugosa y aguantan bien el estofado; si prefieres algo más ligero, quita la piel antes de servir.
- Sustituye los albaricoques secos por dátiles picados si buscas una dulzura más profunda, muy tradicional en menús de Ramadán.
- Remoja las hebras de azafrán en 1 cucharada (15 ml) de agua tibia antes de añadirlas para obtener un color y aroma más intensos.