Tarta de queso con crema irlandesa
Tarta de queso irlandesa
Una tarta de queso horneada, suave y cremosa, con crema irlandesa, base crujiente de galleta de chocolate y una cobertura ligera de nata agria.
Información nutricional (por porción)
La crema irlandesa aporta a esta tarta de queso horneada una riqueza láctea redonda, con notas suaves de cacao, vainilla y whiskey. El sabor está presente sin resultar agresivo, así que el postre sigue siendo ante todo una tarta de queso clásica: ácida, cremosa y fácil de cortar.
La base de galleta de chocolate combina de forma natural con el relleno aromático. Se hornea unos minutos antes de añadir la crema, lo justo para que quede firme y sostenga porciones limpias después del reposo en frío.
El método usa horno moderado y baño María para proteger la crema del calor directo. El centro debe temblar ligeramente al apagar el horno; el calor residual y el enfriado lento terminan de darle textura sin secarla.
Para obtener las mejores porciones, prepara la tarta el día anterior. Una capa fina de nata agria suaviza la superficie, añade frescor y deja un acabado sencillo, adecuado para un postre de comida especial.
Ingredientes
- Migas de galleta de chocolate:225 g
- Mantequilla sin sal derretida:70 g
- Sal fina:1 g
- Queso crema ablandado:900 g
- Azúcar blanco:200 g
- Nata agria:240 g
- Licor de crema irlandesa:180 ml
- Huevos grandes:4
- Extracto de vainilla:10 ml
- Harina de trigo común:16 g
- Nata agria para la cobertura:120 g
- Azúcar glas:15 g
- Cacao puro en polvo para espolvorear:3 g
Instrucciones
Consejos
- Usa queso crema y huevos a temperatura ambiente para que la mezcla quede lisa sin batir de más.
- Mantén la batidora a velocidad baja después de añadir el azúcar; demasiado aire puede hacer que la tarta suba y se agriete.
- Si prefieres un sabor menos alcohólico, reduce la crema irlandesa a 120 ml y añade 60 g más de nata agria.
- Refrigera la tarta toda la noche para conseguir cortes más limpios y un sabor más asentado.
