Té marroquí de menta con té verde y menta fresca, sencillo
Té de menta
Este té al estilo marroquí es uno de mis pequeños placeres cotidianos: luminoso, fragante y muy reconfortante. El té verde vigoroso se endulza y se casa con un buen manojo de menta fresca; al servirlo con un poco de gracia cada taza sale con un aroma vivo y un brillo en la superficie —perfecto para compartir o para disfrutar despacio a cualquier hora del día.
El método es permisivo y fácil de adaptar: ajusta el azúcar a tu gusto, cambia por hierbabuena o menta piperita, o refrigéralo para tomarlo frío. Con unos pocos pasos tendrás una tetera llena de frescura que resulta a la vez especial y muy casera.
Ingredientes
- 1000 ml Agua
- 2 cucharadas Té verde suelto (gunpowder o chino)
- 25 g Hojas de menta fresca (apretadas)
- 3 cucharadas Azúcar granulada (o miel), al gusto
- 2 rodajas Rodajas de limón (opcional)
- 2 tazas Hielo (para la versión fría)
Instrucciones
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Enjuaga las hojas de menta bajo agua fría y sécalas con cuidado. Pon las hojas de té en una tetera apta para calor.
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Lleva los 1000 ml de agua a ebullición; retira del fuego y vierte aproximadamente 250 ml (1 taza) sobre las hojas de té para enjuagarlas rápidamente; descarta ese primer vertido.
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Vuelve a verter el resto del agua caliente en la tetera. Añade las hojas de menta apretadas y el azúcar, removiendo suavemente para que se disuelva.
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Deja infusionar 3–5 minutos para un sabor brillante, o hasta 7 minutos si lo prefieres más intenso. Prueba y ajusta el punto de dulzor.
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Para un acabado tradicional, sirve el té en vasos pequeños desde cierta altura (vierte en un vaso y devuelve a la tetera una o dos veces) para airearlo y mezclar los sabores. Adorna con una ramita de menta y una rodaja de limón si usas.
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Para servir frío: deja que el té alcance la temperatura ambiente, refrigéralo y sírvelo sobre hielo con más menta.
Consejos
- Ajusta el azúcar poco a poco: el té marroquí suele ser bastante dulce, pero puedes reducirlo según tu preferencia.
- Usa té verde gunpowder para el sabor clásico; los tés verdes más suaves funcionarán si quieres una taza menos potente.
- Verter el té desde cierta altura ayuda a mezclar y airear la infusión, sacando más aroma.
- Haz el doble y mantenlo frío en la nevera para tener té helado listo en días calurosos.
