Arroz con leche clásico y cremoso con canela y limón
Arroz con Leche
El arroz con leche es de esas recetas que se sienten como un abrazo en un cuenco: ingredientes sencillos de despensa transformados en algo realmente reconfortante. Esta versión se apoya en leche entera y un toque de leche condensada para extra cremosidad, cocida a fuego lento con una rama de canela hasta que el arroz quede tierno y la mezcla sedosa.
Ya sea servido caliente en una tarde fría o frío al día siguiente, conserva ese sabor nostálgico de casa: canela, un toque de ralladura de limón y el punto justo de dulzura. Es fácil de hacer, perdona errores y es una delicia para compartir con la familia y amigos.
Ingredientes
- 200 g Arroz blanco de grano largo
- 250 ml Agua
- 1000 ml Leche entera
- 125 ml Leche condensada
- 67 g Azúcar granulado
- 1 pieza Rama de canela
- 1 cucharadita Extracto de vainilla
- 1/4 cucharadita Sal
- 1/2 cucharadita Canela molida (para espolvorear)
- 1 cucharadita Ralladura de limón
- 15 g Mantequilla sin sal
- 55 g Pasas (opcional)
Instrucciones
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Lava el arroz bajo agua fría en un colador de malla fina hasta que el agua salga clara; escurre bien.
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En una cacerola mediana combina el arroz lavado y 250 ml de agua. Lleva a un hervor suave, reduce el fuego, cubre parcialmente y cocina a fuego lento hasta que el agua esté casi absorbida, unos 8–10 minutos.
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Añade a la cacerola la leche entera, la leche condensada, la rama de canela y la sal. Lleva a un ligero hervor a fuego medio-bajo.
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Cocina, removiendo con frecuencia para evitar que se pegue, hasta que el arroz esté muy tierno y la mezcla espese y quede cremosa, unos 20–25 minutos. Si queda demasiado espeso, incorpora hasta 125 ml de leche extra según necesidad.
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Retira del fuego y añade el azúcar, el extracto de vainilla, la ralladura de limón y la mantequilla; mezcla hasta integrar. Prueba y ajusta el dulzor si hace falta. Retira la rama de canela.
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Sirve caliente o deja enfriar y refrigera. Espolvorea cada ración con canela molida y añade pasas si las usas.
Consejos
- Remueve con frecuencia mientras hierve a fuego lento: el arroz tiende a pegarse al fondo si lo dejas sin atención. Usa fuego medio-bajo para un hervor suave.
- Para un pudding más líquido añade un poco de leche al recalentar; para más espeso déjalo reposar tapado: continuará cuajando al enfriarse.
- Se conserva bien en el frigorífico 3–4 días y, al estar reposado, los sabores se integran mejor. Recalienta suavemente en la cazuela con un chorrito de leche.
