Queso Feta Casero Tradicional en Salmuera

Publicado: 1 de junio de 2026
Michael ZhangMichael Zhang
Etiquetas: Vegetariano, Queso, Casero, Mediterráneo, DIY

Feta Casero

Prepara un queso feta artesanal, ácido y desmenuzable, mucho mejor que cualquier versión industrial.

Tiempo de preparación:30 minTiempo de cocción:60 minTiempo total:2880 minPorciones:8Dificultad:Medio

Información nutricional (por porción)

Calorías:75 kcal
Proteínas:4 g
Carbohidratos:1 g
Grasas:6 g

Hay algo increíblemente gratificante en elaborar tu propio queso en casa, y el feta es el punto de partida ideal para iniciar tu camino en la quesería artesanal. Esta versión casera captura ese toque ácido mediterráneo y esa textura quebradiza que combina a la perfección con ensaladas frescas, empanadas saladas o simplemente bañado en un buen aceite de oliva virgen extra con una pizca de orégano seco.

Aunque el proceso requiere algo de paciencia durante las etapas de drenaje y salado, el trabajo activo es bastante sencillo y muy satisfactorio. Usar leche fresca de cabra u oveja ofrece el sabor más auténtico y punzante, pero también puedes utilizar leche de vaca entera de alta calidad para obtener un resultado más suave y cremoso que supera con creces a las variedades preempaquetadas del supermercado.

Ingredientes

  • Leche entera de cabra (o de oveja):3.8 l
  • Cultivo mesófilo (o yogur natural):1/8 cdta.
  • Cuajo líquido:1/4 cdta.
  • Agua fría sin cloro:60 ml
  • Sal marina sin yodo (para la salmuera):125 g
  • Agua (para la salmuera):1 l

Instrucciones

  1. En una olla grande de acero inoxidable, calienta la leche lentamente a fuego bajo hasta que alcance los 30°C (86°F). Remueve ocasionalmente para evitar que se queme en el fondo.

    Leche calentándose en una olla de acero inoxidable para queso feta casero
  2. Esparce el cultivo mesófilo sobre la superficie de la leche y deja que se rehidrate por 2 minutos, luego mezcla con movimientos suaves de arriba hacia abajo. Tapa y deja que la leche madure durante 1 hora a temperatura ambiente.

    Cultivo iniciador espolvoreado sobre leche tibia para feta casero
  3. Diluye el cuajo líquido en los 60 ml de agua fría. Viértelo en la leche y remueve suavemente durante 1 minuto. Tapa y deja reposar sin mover durante 1 hora hasta obtener un 'corte limpio' (la cuajada debe separarse claramente al pincharla con un cuchillo).

    Cuajo diluido vertiéndose en leche cultivada para cuajada de feta
  4. Corta la cuajada en cubos de 1.5 cm usando un cuchillo largo. Deja reposar la cuajada durante 10 minutos para que tome firmeza.

    Cuajada de feta cortada en cubos pequeños con un cuchillo largo
  5. Remueve suavemente la cuajada durante 20 minutos para ayudar a liberar el suero. Notarás que los trozos se encogen ligeramente y se vuelven más redondeados.

    Cuajada de feta removida suavemente en suero para afirmar la textura
  6. Cubre un colador con una tela quesera esterilizada de gran tamaño. Vierte con cuidado la cuajada en el colador, ata las esquinas de la tela y cuelga la bolsa para que escurra entre 12 y 24 horas a temperatura ambiente.

    Cuajada de feta escurriéndose en un colador forrado con tela de queso
  7. Retira el queso de la tela. Debería ser un bloque firme. Córtalo en rodajas de 2.5 cm de grosor o en cubos según tu preferencia.

    Bloque firme de feta casero cortado en rebanadas gruesas y cubos
  8. Prepara la salmuera disolviendo la sal marina en el litro de agua. Coloca los bloques de queso en un frasco de vidrio limpio y vierte la salmuera sobre ellos hasta que estén completamente sumergidos.

    Cubos de feta en un frasco de vidrio cubiertos con salmuera
  9. Deja madurar el queso feta en el refrigerador durante al menos 3 días antes de consumirlo para que el sabor se desarrolle y la textura se reafirme.

    Frasco de feta casero madurando en salmuera en el refrigerador

Consejos

  • Utiliza siempre agua sin cloro (embotellada o filtrada), ya que el cloro puede inhibir la acción del cuajo y de los cultivos.
  • Si al probarlo la salmuera te parece demasiado fuerte, puedes sumergir el trozo de feta que vayas a usar en leche o agua natural durante una hora antes de servir.
  • Guarda siempre el queso totalmente cubierto por el líquido; de esta forma se conservará perfectamente en la nevera durante varias semanas.