Carpaccio de calabacín con limón y avellanas

Carpaccio de calabacín
Finas láminas de calabacín crudo aliñadas con limón, albahaca y aceite de oliva virgen extra, terminadas con pecorino y avellanas tostadas. Un entrante fresco de inspiración italiana listo en 25 minutos.
El carpaccio de calabacín transforma una hortaliza veraniega habitual en un primer plato delicado sin necesidad de cocinarla. Las láminas muy finas se ablandan apenas con un aliño de limón, pero conservan su textura fresca y su color verde claro.
Los calabacines pequeños o medianos son los mejores porque tienen la piel tierna y menos semillas. Una mandolina permite obtener cortes uniformes, aunque un pelador bien afilado también forma cintas largas y bonitas que se acomodan fácilmente en la fuente.
El aliño es deliberadamente sencillo: zumo y ralladura de limón, aceite de oliva virgen extra, albahaca y un toque de miel. Las avellanas tostadas aportan textura y profundidad, mientras el pecorino da el punto salado que sazona cada bocado.
Monta el carpaccio poco antes de servir para que se mantenga fresco y no suelte agua. Es un entrante ligero, una buena incorporación a una tabla de antipasti o una guarnición fría para pescado o pollo a la parrilla.
Información nutricional (por porción)
Instrucciones
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1
Pon las avellanas en una sartén seca a fuego medio. Tuéstalas de 4 a 5 minutos, agitando la sartén a menudo, hasta que desprendan aroma y se doren ligeramente; pásalas a una tabla y deja que se enfríen.
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2
Retira los extremos de los calabacines. Con una mandolina o un pelador afilado, córtalos a lo largo en cintas muy finas; si son grandes, detente antes de llegar al centro blando y con semillas.
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3
Bate en un cuenco pequeño el zumo, la ralladura, la miel, la sal y la pimienta hasta disolver la miel. Añade poco a poco el aceite mientras bates hasta obtener un aliño brillante.
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4
Dispón las cintas de calabacín en pliegues sueltos y superpuestos sobre una fuente grande. Reparte el aliño de limón, levantando algunas cintas para que llegue también a las capas inferiores.
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5
Pica gruesas las avellanas frías. Repártelas sobre el calabacín junto con la albahaca y las lascas de pecorino, de modo que cada ración tenga frutos secos y queso.
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6
Deja reposar el carpaccio 5 minutos, hasta que las cintas estén sazonadas pero aún crujientes. Termina con un poco más de pimienta negra y sirve de inmediato.
Ingredientes
- Avellanas crudas:45 g
- Calabacines pequeños:680 g
- Zumo de limón recién exprimido:30 ml
- Ralladura fina de limón:2 g
- Miel:7 g
- Sal marina fina:3 g
- Pimienta negra recién molida:1 g
- Aceite de oliva virgen extra:60 ml
- Hojas de albahaca fresca cortadas finas:15 g
- Pecorino Romano en lascas:55 g
Consejos
- Elige calabacines firmes de no más de 5 cm de diámetro; los más grandes pueden tener el centro acuoso y esponjoso.
- Utiliza el protector de la mandolina o un guante anticorte y deja de cortar antes de acercar la mano a la cuchilla.
- Para conservar la mejor textura, prepara los componentes con antelación pero aliña y monta la fuente como máximo 10 minutos antes de servir.
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