Receta de Gelatina de Mosaico Cremosa con Vainilla

Publicado: 22 de abril de 2026
Bethany FosterBethany Foster
Etiquetas: Postre, Fiestas, sin horno, Colorido, Gelatina

Gelatina de Mosaico

Un postre espectacular y colorido con cubos de gelatina brillante en una suave base de crema de vainilla.

Tiempo de preparación:30 minTiempo de cocción:10 minTiempo total:360 minPorciones:12Dificultad:Medio

Información nutricional (por porción)

Calorías:245 kcal
Proteínas:6 g
Carbohidratos:42 g
Grasas:7 g

Esta Gelatina de Mosaico, a menudo llamada 'pastel de vidrio roto', es el postre ideal para impresionar a todos, pareciendo una verdadera obra de arte con vitrales. Es un dulce nostálgico que combina cubos firmes de gelatina de frutas con una base cremosa y aterciopelada de vainilla que se deshace en la boca. Ya sea para una parrillada de verano o una fiesta de cumpleaños, este postre vibrante será la estrella de la mesa, y lo mejor de todo es que no requiere encender el horno.

Lo que más me gusta de esta receta es su versatilidad y la alegría que produce al cortarla por primera vez. Puedes jugar con diferentes combinaciones de sabores: prueba algo tropical con piña y limón, o una mezcla de bayas con fresa y uva. Es ligera, refrescante y con el punto justo de dulzor, lo que la convierte en el final perfecto para cualquier comida. ¡Solo asegúrate de darle tiempo suficiente en el refrigerador para que esas hermosas capas se mantengan perfectamente intactas!

Ingredientes

  • Gelatina sabor fresa:85 g
  • Gelatina sabor limón:85 g
  • Gelatina sabor naranja:85 g
  • Gelatina sin sabor (grenetina):21 g
  • Leche condensada:395 g
  • Crema agria o media crema:240 g
  • Extracto de vainilla:1 cdta.
  • Agua hirviendo:750 ml
  • Agua fría:125 ml

Instrucciones

  1. Prepara cada gelatina de sabor por separado disolviendo un paquete de 85g en 250 ml de agua hirviendo. Vierte cada color en su propio recipiente cuadrado poco profundo y refrigera por al menos 3 horas hasta que estén muy firmes.

    Gelatinas de colores vertidas en recipientes poco profundos para cuajar
  2. Una vez que las gelatinas de colores estén firmes, córtalas en cubos de 1.5 cm. Mezcla suavemente los cubos de diferentes colores en un tazón grande o colócalos en un molde para rosca ligeramente engrasado.

    Gelatinas firmes roja, verde y naranja cortadas en cubos
  3. En un tazón pequeño, espolvorea la gelatina sin sabor sobre los 125 ml de agua fría. Deja reposar durante 5 minutos para que se hidrate o 'florezca'.

    Gelatina sin sabor hidratandose en agua fria
  4. En una cacerola mediana a fuego bajo, mezcla la leche condensada y la gelatina hidratada. Remueve constantemente hasta que la gelatina se disuelva por completo. No permitas que la mezcla hierva.

    Leche condensada mezclada con gelatina hidratada a fuego bajo
  5. Retira la mezcla de leche del fuego e incorpora la crema agria y el extracto de vainilla batiendo hasta que la base esté suave y brillante.

    Crema agria y vainilla incorporadas a la base cremosa
  6. Deja que la mezcla de crema se enfríe a temperatura ambiente (esto es crucial para que no se derritan los cubos de gelatina).

    Mezcla cremosa de vainilla enfriandose antes de agregarla a los cubos de gelatina
  7. Vierte la mezcla de crema ya fría sobre los cubos de gelatina en el molde, asegurándote de que todos queden cubiertos. Agita el molde suavemente para eliminar las burbujas de aire.

    Crema de vainilla fria vertida sobre cubos de gelatina de colores
  8. Refrigera la gelatina durante al menos 4 a 6 horas, o idealmente toda la noche, hasta que esté completamente cuajada.

    Gelatina de mosaico rellena enfriandose en el refrigerador hasta cuajar
  9. Para desmoldar, sumerge brevemente la base del molde en agua tibia e inviértelo sobre un plato de servir. Rebana y sirve bien frío.

    Gelatina de mosaico desmoldada, rebanada y servida fria

Consejos

  • Usa un poco menos de agua de la que sugiere el paquete de gelatina de sabor para asegurar que los cubos estén lo suficientemente firmes para mantener su forma.
  • Espera a que la mezcla de leche esté completamente fría al tacto antes de verterla sobre los cubos, de lo contrario los colores se desteñirán.
  • Engrasa ligeramente tu molde con un aceite de sabor neutro, como el de canola, para que la gelatina se desmolde a la perfección.