Tarta de Durazno con Masa Crujiente y Dulce

Publicado: 8 de febrero de 2026
Jimmy JohnsonJimmy Johnson
Etiquetas: Postre, Fruta, Durazno, Tarta, Verano, Hornear

Tarta de Durazno

Hay algo absolutamente reconfortante en una tarta de fruta casera, especialmente cuando está llena de duraznos dulces y maduros. El aroma de la fruta horneada mezclado con la masa mantequillosa y crujiente es suficiente para hacer salivar a cualquiera, y me encanta cómo esta tarta trae un poco del verano a tu mesa en cualquier época del año.

Esta tarta de durazno es sencilla de hacer pero se ve y sabe increíblemente especial. Usando fruta fresca y una masa suave, tendrás a todos pidiendo segundos. Sirve caliente con una bola de helado de vainilla o un poco de crema batida fresca para el toque perfecto.

Ingredientes

  • 600 g Duraznos
  • 100 g Azúcar granulada
  • 60 g Harina de trigo
  • 15 ml Jugo de limón
  • 1/4 cucharadita Nuez moscada molida
  • 1/4 cucharadita Sal
  • 1 pieza Masa de tarta (comprada o casera)

Instrucciones

  1. Precalienta el horno a 220°C. Extiende la masa de tarta en un molde de 23 cm y reserva.

  2. Lava, pela y corta los duraznos en rebanadas. En un bol grande, combina las rebanadas con el azúcar, la harina, el jugo de limón, la nuez moscada y la sal. Mezcla suavemente hasta que la fruta esté bien cubierta.

  3. Vierte el relleno de durazno sobre la masa extendida en el molde, distribuyéndolo de manera uniforme.

  4. Cubre la fruta con otra capa de masa o corta tiras para hacer un enrejado. Recorta el exceso de masa y presiona los bordes para sellar.

  5. Hornea durante 20 minutos a 220°C y después reduce la temperatura a 180°C, continuando la cocción por otros 25-25 minutos, hasta que la masa esté dorada y el relleno burbujee.

  6. Deja enfriar la tarta al menos 2 horas antes de servir para que el relleno se asiente. Disfruta de tu deliciosa tarta de durazno casera.

Consejos

  • Usa duraznos maduros y jugosos para el mejor sabor. Si están un poco ácidos, puedes añadir un poco más de azúcar.
  • Para un glaseado brillante, pinta la superficie de la masa con huevo batido antes de hornear.