Keftedes griegos crujientes con feta y tzatziki de limón
Keftedes griegos
Los keftedes son esas albóndigas reconfortantes que te saludan desde la cocina griega: crujientes por fuera, tiernas y aromáticas por dentro. En mi versión uso carne de ternera magra, hierbas frescas y el toque salado del feta, rematado con ralladura de limón para que cada bocado cante.
Sírvelas con un tzatziki de limón bien frío, una ensalada sencilla y pan pita tibio para una cena equilibrada, perfecta entre semana o para recibir amigos. Se pueden preparar con antelación, congelan muy bien y siempre desaparecen rápido en la mesa.
Ingredientes
- 450 g Carne picada de ternera magra
- 113 g Queso feta desmenuzado
- 15 g Perejil fresco, finamente picado
- 8 g Menta fresca, finamente picada
- 80 g Cebolla amarilla, rallada y escurrida
- 3 pieza Dientes de ajo, picados
- 60 g Pan rallado
- 1 pieza Huevo grande
- 1 cucharadita Orégano seco
- 1/4 cucharadita Comino molido
- 1 cucharada Ralladura de limón
- 1 cucharadita Sal kosher
- 1/2 cucharadita Pimienta negra molida
- 45 ml Aceite de oliva (para freír)
- 250 g Yogur griego natural
- 75 g Pepino, rallado y escurrido
- 30 ml Zumo de limón
- 15 ml Aceite de oliva virgen extra (para tzatziki)
- 1 cucharada Eneldo fresco, picado
- 120 g Mezcla de hojas verdes
- 2 pieza Pan pita integral (opcional)
Instrucciones
-
Prepara el tzatziki primero para que los sabores se integren: en un bol mezcla el yogur griego, el pepino rallado bien escurrido, 30 ml de zumo de limón, 15 ml de aceite de oliva virgen extra, el eneldo, 1/4 cucharadita de sal y una pizca de pimienta. Refrigera mientras haces las albóndigas.
-
En un bol grande mezcla la carne picada, el feta desmenuzado, el perejil, la menta, la cebolla rallada, el ajo, el pan rallado, el huevo, el orégano, el comino, la ralladura de limón, 3/4 cucharadita de sal y 1/2 cucharadita de pimienta. Mezcla con suavidad hasta integrar; no trabajes demasiado la mezcla para que no queden densas.
-
Forma 16 albóndigas de tamaño uniforme (aprox. 3 cm de diámetro). Humedece ligeramente las manos para que no se pegue la mezcla.
-
Calienta una sartén grande a fuego medio y añade 45 ml de aceite de oliva. Cuando esté brillante, coloca las albóndigas en una sola capa sin amontonarlas; hazlo en tandas si es necesario.
-
Cocina las albóndigas, girándolas cada 2–3 minutos, hasta que estén doradas por todos lados y hechas por dentro, unos 10–12 minutos en total según el tamaño. Un termómetro de lectura instantánea debe marcar 71 °C para la carne picada.
-
Traslada los keftedes cocidos a un plato con papel de cocina para que escurran un momento. Mantén calientes en el horno a baja temperatura si vas a cocinar en tandas.
-
Aliña la mezcla de hojas verdes con un chorrito de limón y un hilo de aceite de oliva, o sírvela sin aliñar junto a las albóndigas.
-
Sirve los keftedes calientes con una generosa cucharada de tzatziki de limón, hierbas picadas extra, gajos de limón y pan pita tibio a un lado.
-
Las sobras se conservan en la nevera hasta 3 días o congela las albóndigas crudas ya formadas en una bandeja y luego pásalas a una bolsa hasta 3 meses.
Consejos
- Para que los keftedes queden tiernos, maneja la mezcla con suavidad y no compactes demasiado las albóndigas.
- Si prefieres una opción más ligera, hornéalas a 200 °C durante 18–22 minutos, dándoles la vuelta una vez, hasta que estén doradas y hechas.
- Prepara el tzatziki con antelación: los sabores se intensifican pasadas una hora y la salsa además gana consistencia al drenar el pepino.
- Para una versión sin gluten, sustituye el pan rallado por pan rallado sin gluten o por galletas de arroz trituradas.
