Leche de chocolate y avellanas tostadas

Publicado: 20 de junio de 2026
Einar KarlssonEinar Karlsson
Etiquetas: Chocolate, vegano, bebida, Sin lácteos, Merienda, Para preparar con antelación, avellana, sin leche añadida

Leche de chocolate y avellanas

Una leche casera y cremosa de chocolate y avellanas tostadas, hecha con frutos secos bien dorados, buen chocolate semidulce y un remojo largo.

Tiempo de preparación:720 minTiempo de cocción:15 minTiempo total:735 minPorciones:5Dificultad:Medio

Información nutricional (por porción)

Calorías:430 kcal
Proteínas:8 g
Carbohidratos:29 g
Grasas:34 g

La leche de chocolate y avellanas tostadas es un pequeño proyecto con una recompensa generosa: una bebida fría sin lácteos que sabe primero a frutos secos tostados y después a chocolate, no a una bebida aguada y demasiado dulce. Tostar las avellanas antes del remojo da a la leche un sabor más profundo y un aroma cálido, casi de praliné.

El método es sencillo, pero agradece la paciencia. Las avellanas necesitan hidratarse, luego se trituran muy bien con agua fresca y se cuelan con una bolsa para bebidas vegetales, una gasa fina o un paño limpio que no suelte pelusa. Exprimir con firmeza es lo que da cuerpo a la leche, así que conviene no apurarse.

Fundir el chocolate por separado ayuda a conseguir una textura lisa. Empieza batiendo un chorrito de leche de avellanas con el chocolate para formar una salsa brillante, luego aligérala con más leche antes de mezclarlo todo. Así se evitan motas de chocolate y la bebida queda cremosa al enfriarse.

Sírvela bien fría en vasos pequeños, agítala antes de servir o úsala como base para café helado y batidos. Con chocolate semidulce queda moderadamente dulce; añade un poco de azúcar, jarabe de arce o almíbar solo si quieres una bebida más dulce.

Ingredientes

  • Avellanas:285 g
  • Agua, y más para el remojo:830 ml
  • Chocolate semidulce, picado o en pepitas:215 g
  • Sal marina fina:1 pizca
  • Azúcar, jarabe de arce o almíbar:al gusto

Instrucciones

  1. Calienta el horno a 175°C y extiende las avellanas en una sola capa sobre una bandeja con borde.

    Avellanas extendidas en una bandeja de horno
  2. Tuesta las avellanas durante 10 minutos, remuévelas y hornéalas de 2 a 5 minutos más, hasta que huelan intensamente a fruto seco y estén doradas bajo la piel.

    Avellanas tostadas y doradas en una bandeja
  3. Deja que las avellanas se enfríen hasta estar tibias, ponlas en un bol o tarro grande y cúbrelas con al menos 2,5 cm de agua fresca.

    Avellanas tostadas cubiertas con agua para remojar
  4. Remoja las avellanas a temperatura ambiente durante 8 a 12 horas, o refrigéralas hasta 24 horas si la cocina está cálida.

    Avellanas remojadas reposando en agua
  5. Escurre y enjuaga las avellanas, luego pásalas a una batidora con 830 ml de agua fresca y la pizca de sal.

    Avellanas remojadas en la batidora con agua
  6. Tritura durante 2 a 3 minutos, parando una vez para raspar las paredes si hace falta, hasta obtener una mezcla pálida, espesa y muy fina.

    Mezcla de avellanas trituradas en la jarra de la batidora
  7. Coloca un colador fino sobre un bol grande y fórralo con una bolsa para bebidas vegetales, gasa fina o un paño limpio que no suelte pelusa.

    Colador forrado colocado sobre un bol
  8. Vierte la mezcla de avellanas, deja que escurra el líquido y luego junta la tela y exprime con firmeza hasta que la pulpa quede casi seca.

    Leche de avellanas escurriendo por una tela hacia un bol
  9. Funde el chocolate suavemente en un cazo a fuego bajo o en tandas cortas en el microondas, removiendo hasta que quede liso.

    Chocolate fundido en un cazo pequeño
  10. Bate unas cucharadas de leche de avellanas con el chocolate fundido hasta formar una salsa brillante, luego incorpora poco a poco el resto de la leche. Endulza al gusto, enfría bien y agita antes de servir.

    Leche de avellanas batida con chocolate fundido

Consejos

  • Usa una batidora potente si tienes una; extrae más sabor y cuerpo de las avellanas tostadas.
  • Para una textura más fina, cuela con bolsa para bebidas vegetales o muselina en lugar de un paño suelto.
  • Seca la pulpa de avellana sobrante en el horno bajo y añádela a granola, crumble o bizcochos rápidos.
  • Las bebidas vegetales caseras se separan de forma natural, así que agítalas o remuévelas antes de servir.