Tarta de limón y crema con frosting de mascarpone sedoso

Pastel de limón
Bizcocho húmedo de limón, relleno y cubierto con crema de mascarpone sedosa y fresca.
Esta tarta de crema de limón es mi idea de sol en forma de postre: capas tiernas y húmedas perfumadas con limón fresco y envueltas en un frosting sedoso de mascarpone. Tiene un punto brillante y ácido sin ser empalagosa, lo suficiente para celebraciones pero lo bastante sencilla para un fin de semana de repostería relajado.
El frosting de mascarpone mantiene la textura decadente y cremosa sin resultar pesado; un breve reposo en frío ayuda a asentar todo y conseguir cortes limpios. Me encanta servirla con frutas rojas frescas o un poco de ralladura extra de limón para añadir color y un toque ácido.
Información nutricional (por porción)
Instrucciones
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1
Precalienta el horno a 180 °C. Engrasa y forra con papel de horno (parchment) dos moldes redondos de 20 cm (8 pulgadas); engrasa también el papel y reserva.
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2
Mezcla en un bol mediano la harina, la levadura, el bicarbonato y la sal; reserva.
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3
En un bol grande, bate la mantequilla ablandada con el azúcar granulado hasta que quede ligera y esponjosa, unos 2–3 minutos. Añade el aceite y bate brevemente hasta integrar.
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4
Añade los huevos uno a uno, batiendo después de cada incorporación. Incorpora el extracto de vainilla y las 2 cucharadas de ralladura de limón.
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5
Con la batidora a velocidad baja, añade los ingredientes secos en tres veces, alternando con el buttermilk en dos veces, empezando y terminando con los secos. Incorpora con suavidad los 80 ml de zumo de limón hasta que la masa quede homogénea.
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6
Reparte la masa de forma uniforme entre los moldes preparados y alisa la superficie. Hornea 22–28 minutos, girando los moldes a mitad de cocción, hasta que al pinchar el centro con un palillo salga limpio. Deja enfriar los pasteles en los moldes 10 minutos y luego desmóldalos sobre una rejilla hasta que se enfríen por completo.
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7
Mientras tanto, prepara el frosting de mascarpone: en un bol bate el mascarpone con el azúcar glas, la 1 cucharada de ralladura de limón, las 2 cucharadas de zumo de limón y una pizca de sal hasta obtener una crema lisa. Añade gradualmente la nata y bate hasta que el frosting sea sedoso y untable, pero no demasiado líquido.
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8
Si las capas tienen copete, nivela con un cuchillo de sierra. Coloca una capa sobre el plato de servir, extiende aproximadamente dos tercios del frosting encima, coloca la segunda capa y utiliza el resto del frosting para cubrir la parte superior y los laterales. Alisa con una espátula offset.
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9
Refrigera la tarta montada 20–30 minutos para que el frosting se asiente y los cortes queden más limpios. Decora con ralladura extra o rodajas finas de limón justo antes de servir.
Ingredientes
- Harina de trigo (todo uso):250 g
- Azúcar granulado:300 g
- Levadura química (polvo de hornear):2 cdta.
- Bicarbonato de sodio:1/2 cdta.
- Sal:1/2 cdta.
- Mantequilla sin sal, ablandada:113 g
- Aceite neutro (vegetal o de canola):60 ml
- Huevos:3 uds.
- Buttermilk:240 ml
- Ralladura de limón (finamente rallada):2 cda.
- Zumo de limón:80 ml
- Extracto de vainilla:1 cdta.
- Queso mascarpone:225 g
- Azúcar glas (impalpable):150 g
- Nata para montar (crema de leche) 35% MG:120 ml
- Ralladura de limón (para el frosting):1 cda.
- Zumo de limón (para el frosting):2 cda.
- Sal:1/8 cdta.
- Rodajas de limón o ralladura extra (para decorar):al gusto
Consejos
- Saca el mascarpone del frigorífico y deja que esté a temperatura ambiente para evitar un frosting granuloso; trabaja la mezcla con suavidad para mantenerla lisa.
- Si no tienes buttermilk, prepara un sustituto mezclando 1 cda. de zumo de limón con 240 ml de leche y deja reposar 5 minutos.
- Para cortes más limpios, enfría la tarta y utiliza un cuchillo sumergido en agua caliente, secándolo entre cada corte.
- Si el frosting queda demasiado líquido, refrigéralo 10–15 minutos y vuelve a batir brevemente antes de extender.