Caldo antiinflamatorio de jengibre y cúrcuma con limón
Caldo sanador
Caldo relajante de jengibre y cúrcuma para calmar la inflamación y reforzar las defensas.
Información nutricional (por porción)
Este caldo de jengibre y cúrcuma es uno de mis rituales sencillos favoritos cuando quiero sentirme reconfortado y resetearme. El jengibre y la cúrcuma frescos dan al caldo un toque cálido y ligeramente picante, y un chorrito de limón junto con una pizca de pimienta negra ayudan a potenciar los beneficios antiinflamatorios: reconfortante y con intención.
Es muy fácil preparar una olla grande para tomar durante varios días o usar como base para sopas y granos. El sabor es limpio y adaptable: añade más ajo o hierbas para más profundidad, o termina con un hilo de aceite de oliva y una cucharadita de miel si prefieres una sensación más redonda en boca.
Ingredientes
- Agua:2.5 l
- Jengibre fresco, pelado y en rodajas:85 g
- Cúrcuma fresca, pelada y en rodajas (o 1 cdta cúrcuma molida):57 g
- Ajo, aplastado:4 dientes
- Cebolla amarilla, cortada en cuartos:1 pieza
- Zanahorias, troceadas:2 piezas
- Aceite de oliva:1 cda.
- Vinagre de manzana:1 cda.
- Zumo de limón fresco:2 cda.
- Pimienta negra, recién molida:1 cdta.
- Sal marina:1.5 cdta.
- Hojas de laurel:2 hojas
- Perejil fresco, picado:15 g
- Miel o sirope de arce (opcional):1 cdta.
Instrucciones
Consejos
- Para mejorar la absorción de la curcumina de la cúrcuma, añade siempre un poco de pimienta negra y algo de grasa saludable como aceite de oliva.
- Haz el doble y congela porciones en cubiteras: quedan perfectas para añadir un toque de caldo curativo a recetas o tomar una taza rápida en días de enfermedad.
- Si no encuentras cúrcuma fresca, usa 1 cdta de cúrcuma molida; reduce un poco el tiempo de cocción y añade el limón al final para recuperar frescura.
