Caldo dorado de huesos con cúrcuma y jengibre nutritivo

Caldo dorado
Un caldo reconfortante y nutritivo de huesos infusionado con cúrcuma y jengibre para tomar a diario.
Este caldo de huesos es mi recurso cuando quiero algo sencillo, reparador y muy sabroso. Las largas cocciones extraen cuerpo y colágeno de los huesos, mientras que el jengibre y la cúrcuma fresca elevan el caldo con notas cálidas y brillantes y aportan un ligero efecto antiinflamatorio.
Es perfecto para tomar solo o como base de sopas y guisos: haz una tanda grande, refrigera para desgrasar al día siguiente y congela en raciones. El tiempo de trabajo es corto; el hervor lento hace la mayor parte del trabajo.
Información nutricional (por porción)
Instrucciones
-
1
Opcional: precalienta el horno a 220 °C. Coloca los huesos en una bandeja de horno con borde, rocía un poco de aceite y asa 30-40 minutos hasta que estén bien dorados para intensificar el sabor. Pasa los huesos a una olla grande o a la cubeta de la olla lenta.
-
2
Coloca los huesos asados (o crudos) en una olla grande. Añade la cebolla, zanahorias, apio, ajo, las rodajas de jengibre y cúrcuma fresca, las hojas de laurel, la pimienta en grano y el vinagre de manzana. Vierte el agua hasta cubrir los huesos por unos 2-5 cm.
-
3
Lleva a un hervor suave a fuego medio y después reduce al mínimo para que mantenga un chup-chup muy suave. Desespuma cualquier espuma o impurezas que suban a la superficie durante la primera hora.
-
4
Cocina a fuego muy suave, destapado o con la tapa entreabierta, durante 12-24 horas (los huesos de ternera se benefician del tiempo más largo; las carcasas de pollo 6-12 horas). Añade un poco de agua si el nivel baja por debajo de los huesos.
-
5
Unos 15 minutos antes de terminar, añade la cúrcuma en polvo, prueba y ajusta de sal si hace falta. Apaga el fuego y deja que el caldo se enfríe ligeramente.
-
6
Cuela el caldo con un colador fino sobre un recipiente grande y desecha los sólidos. Si quieres un caldo muy claro, cuela de nuevo a través de una gasa o paño fino.
-
7
Refrigera hasta que la grasa se solidifique en la superficie (varias horas o toda la noche). Retira el exceso de grasa si lo deseas, vuelve a calentar suavemente para servir y termina con un chorrito de limón y perejil picado.
Ingredientes
- Huesos de tuétano y jarrete de ternera (o mezclar con carcasas de pollo):1.8 kg
- Agua:3.5 l
- Vinagre de manzana:2 cda.
- Cebolla amarilla, partida por la mitad:1 pieza
- Zanahorias, troceadas:2 unidades
- Tallos de apio, troceados:2 tallos
- Dientes de ajo, aplastados:6 dientes
- Jengibre fresco (aprox. 5 cm), en rodajas:1 pieza
- Cúrcuma fresca (unos 2-3 cm), en rodajas:1 pieza
- Cúrcuma en polvo:1 cdta.
- Hojas de laurel:2 hojas
- Pimienta negra en grano:1 cda.
- Sal kosher (o sal marina):1 cdta.
- Perejil fresco (tallos en la olla; hojas para decorar):15 g
- Limón fresco (opcional, para terminar):1 pieza
Consejos
- Usa una olla lenta o el horno para una cocción sin atención permanente: programa y olvídate para una extracción larga.
- Asar los huesos intensifica el sabor pero no es imprescindible; compra los huesos que puedas conseguir para la mejor relación coste-nutrición.
- Para aumentar la absorción de la cúrcuma, sirve el caldo con una pizca de pimienta negra y un chorrito de grasa saludable (aceite de oliva o ghee).
- Congela en porciones de 250 ml o en bandejas de cubitos para tener siempre caldo a mano para cocinar o tomar.
