Cheesecake sedoso de pistacho con base de miel y limón

Cheesecake pistacho
Cheesecake cremoso de pistacho con base de miel; textura sedosa y sabor a frutos secos.
Este cheesecake de pistacho busca la textura sedosa y el sabor vivo del fruto seco: un relleno de queso crema con pistachos finamente molidos y una base perfumada con miel que aporta un ligero matiz caramelizado. Tiene una presencia elegante para invitados pero es lo suficientemente directo como para convertir cualquier fin de semana en algo especial.
El método es suave: tritura los pistachos, incorpóralos al queso a temperatura ambiente y hornea a baja temperatura en baño María (esto ayuda a mantener la superficie lisa). Déjalo enfriar bien para cortar porciones limpias y, al servir, adorna con pistachos picados y un chorrito de miel.
Información nutricional (por porción)
Instrucciones
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1
Precalienta el horno a 163 °C. Envuelve el exterior de un molde desmontable de 23 cm (9 in) con doble capa de papel de aluminio resistente (para protegerlo del agua) y engrasa ligeramente el interior.
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2
Prepara la base: en un bol mezcla 60 g de pistachos finamente molidos, las galletas Graham trituradas, la mantequilla derretida y 30 ml de miel. Presiona la mezcla de forma uniforme sobre el fondo del molde preparado. Reserva en el frigorífico mientras haces el relleno.
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3
Prepara el relleno: en un bol grande bate el queso crema a temperatura ambiente hasta que quede suave. Añade el azúcar granulada y bate hasta obtener una crema homogénea, raspando los lados del bol según sea necesario.
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4
Reduce la velocidad y añade la nata agria, la nata para montar, el extracto de vainilla, la ralladura de limón y la sal hasta que la mezcla quede lisa. Incorpora los huevos uno a uno, mezclando sólo hasta que queden integrados. Incorpora con suavidad los pistachos molidos restantes hasta que estén repartidos de forma uniforme; no sobrebatas.
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5
Vierte el relleno sobre la base fría y alisa la superficie. Coloca el molde desmontable dentro de una bandeja de asar grande y vierte agua caliente en la bandeja hasta que llegue a la mitad de la altura del molde (baño María).
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6
Hornea durante 55–65 minutos, hasta que los bordes estén firmes y el centro aún tenga un ligero temblor al moverlo. Apaga el horno y deja la puerta entreabierta durante 30 minutos para que el enfriamiento sea gradual.
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7
Saca el molde del baño María, pasa un cuchillo fino por el borde para despegarlo y deja enfriar a temperatura ambiente. Refrigera al menos 6 horas o toda la noche para que termine de cuajar.
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8
Antes de servir, desmolda retirando el aro, espolvorea ligeramente con azúcar glas si lo usas, reparte los pistachos picados por encima y riega cada porción con un poco de miel.
Ingredientes
- Pistachos pelados, finamente molidos:125 g
- Pistachos pelados, picados (para decorar):30 g
- Galletas tipo Graham, trituradas:60 g
- Mantequilla sin sal, derretida:85 g
- Miel (para la base):30 ml
- Queso crema (a temperatura ambiente):907 g
- Azúcar granulada:150 g
- Nata agria (sour cream):120 g
- Nata para montar (crema de leche):120 ml
- Huevos grandes:3 unidades
- Extracto de vainilla:15 ml
- Limón, ralladura:1 unidad
- Sal:1/4 cdta.
- Azúcar glas (opcional, para espolvorear):1 cda.
Consejos
- Saca el queso crema y los huevos del frigorífico con antelación para que estén a temperatura ambiente: el relleno quedará más liso y sin grumos.
- El baño María reduce el riesgo de grietas en la superficie: envuelve bien el molde y usa agua caliente para hornear de forma suave.
- Si quieres un color verde más intenso, procesa un pequeño puñado adicional de pistachos hasta formar una pasta y añádela con moderación al relleno.