Cheesecake sin horno de Oreo y relleno cremoso de chocolate
Cheesecake Oreo
Cheesecake sin horno sedoso de Oreo — intenso, con relleno cremoso y crujiente.
Información nutricional (por porción)
Este cheesecake sin horno de Oreo es un postre que siempre causa sensación: un relleno sedoso de queso crema salpicado con trozos crujientes de galleta sobre una base de Oreo chocolateada. Es uno de esos dulces que parece sofisticado pero se hace sin encender el horno, perfecto para noches cálidas o cuando recibes invitados a última hora.
Lo que lo hace especial es el contraste de texturas: una base de galleta mantecosa, un interior ultra cremoso y pequeños bolsillos de galleta crujiente. Un chorrito de ganache brillante y unas galletas extras encima lo elevan y convierten cada porción en un bocado decadente y muy fotogénico.
Es una receta muy permisiva, así que no te agobies. Deja el queso crema a temperatura ambiente, mezcla con suavidad para que el relleno quede aireado y déjalo en la nevera hasta que esté firme. Sírvelo frío acompañado de un café o una bola de helado de vainilla para mayor placer.
Ingredientes
- Galletas Oreo (regulares), con relleno:24 unidades
- Mantequilla sin sal, derretida:85 g
- Queso crema (entero), ablandado:680 g
- Azúcar glas (impalpable):120 g
- Extracto de vainilla puro:2 cucharaditas
- Crema agria (sour cream):125 ml
- Nata para montar (35% MG):375 ml
- Oreo mini o galletas Oreo, troceadas:10 unidades
- Chocolate semidulce, picado:113 g
- Nata para la ganache:60 ml
- Sal marina:1/8 cucharadita
- Oreo extra, trituradas (para decorar):30 g
- Molde desmontable (23 cm):1 pieza
Instrucciones
Consejos
- Usa queso crema entero para obtener la textura más cremosa; las versiones baja en grasa pueden dejar el relleno más suelto.
- Saca el queso crema del frigorífico con antelación para que esté a temperatura ambiente y evita grumos y batidos excesivos.
- No omitas el tiempo de frío: el cheesecake se asienta en la nevera y se corta mejor tras varias horas.
- Si no tienes procesador, mete las galletas en una bolsa y aplástalas con un rodillo; funciona igual de bien para la base.
