Cheesecake sin horno de Oreo y relleno cremoso de chocolate

Cheesecake Oreo
Cheesecake sin horno sedoso de Oreo — intenso, con relleno cremoso y crujiente.
Este cheesecake sin horno de Oreo es un postre que siempre causa sensación: un relleno sedoso de queso crema salpicado con trozos crujientes de galleta sobre una base de Oreo chocolateada. Es uno de esos dulces que parece sofisticado pero se hace sin encender el horno, perfecto para noches cálidas o cuando recibes invitados a última hora.
Lo que lo hace especial es el contraste de texturas: una base de galleta mantecosa, un interior ultra cremoso y pequeños bolsillos de galleta crujiente. Un chorrito de ganache brillante y unas galletas extras encima lo elevan y convierten cada porción en un bocado decadente y muy fotogénico.
Es una receta muy permisiva, así que no te agobies. Deja el queso crema a temperatura ambiente, mezcla con suavidad para que el relleno quede aireado y déjalo en la nevera hasta que esté firme. Sírvelo frío acompañado de un café o una bola de helado de vainilla para mayor placer.
Información nutricional (por porción)
Instrucciones
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1
Forra la base de un molde desmontable de 23 cm con papel de horno y engrasa ligeramente los lados.
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2
Coloca 24 Oreos en un procesador y pulsa hasta obtener migas finas (o mételas en una bolsa hermética y aplástalas con un rodillo). Pasa las migas a un bol y mezcla con 85 g de mantequilla derretida hasta que estén uniformemente humedecidas.
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3
Presiona la mezcla de migas con firmeza sobre la base (y un poco por los bordes si quieres) del molde preparado para formar la base. Refrigera mientras preparas el relleno.
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4
En un bol grande, bate 680 g de queso crema ablandado con 120 g de azúcar glas, 2 cucharaditas de extracto de vainilla y 1/8 cucharadita de sal marina hasta obtener una mezcla lisa y sin grumos, usando batidora de mano o de pie a velocidad media.
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5
En otro bol frío, monta 375 ml de nata hasta que forme picos blandos. Incorpora aproximadamente un tercio de la nata montada al queso crema para aligerarlo y luego añade el resto con movimientos envolventes hasta que esté homogéneo y aireado.
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6
Incorpora 10 galletas Oreo troceadas a la mezcla, dejando algunos trozos para textura. Vierte el relleno sobre la base fría y alisa la superficie con una espátula offset.
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7
Cubre y refrigera el cheesecake por al menos 4 horas, preferiblemente toda la noche, hasta que esté firme y fácil de cortar.
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8
Para la ganache opcional: calienta 60 ml de nata hasta que empiece a hervir a punto de ebullición suave, viértela sobre 113 g de chocolate picado, espera 1 minuto y remueve hasta que quede brillante y homogéneo. Deja enfriar un poco antes de verter sobre el cheesecake ya frío.
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9
Decora con Oreos trituradas y galletas enteras o montoncitos de nata montada. Pasa un cuchillo por agua caliente, seca y corta para obtener porciones limpias.
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10
Conserva las sobras cubiertas en la nevera hasta 4 días; saca las porciones unos minutos a temperatura ambiente antes de servir para que recupere la textura ideal.
Ingredientes
- Galletas Oreo (regulares), con relleno:24 unidades
- Mantequilla sin sal, derretida:85 g
- Queso crema (entero), ablandado:680 g
- Azúcar glas (impalpable):120 g
- Extracto de vainilla puro:2 cucharaditas
- Crema agria (sour cream):125 ml
- Nata para montar (35% MG):375 ml
- Oreo mini o galletas Oreo, troceadas:10 unidades
- Chocolate semidulce, picado:113 g
- Nata para la ganache:60 ml
- Sal marina:1/8 cucharadita
- Oreo extra, trituradas (para decorar):30 g
- Molde desmontable (23 cm):1 pieza
Consejos
- Usa queso crema entero para obtener la textura más cremosa; las versiones baja en grasa pueden dejar el relleno más suelto.
- Saca el queso crema del frigorífico con antelación para que esté a temperatura ambiente y evita grumos y batidos excesivos.
- No omitas el tiempo de frío: el cheesecake se asienta en la nevera y se corta mejor tras varias horas.
- Si no tienes procesador, mete las galletas en una bolsa y aplástalas con un rodillo; funciona igual de bien para la base.