Costillas de Ternera al Vino Tinto con Polenta Cremosa

Costillas Braseadas
Tiernas costillas braseadas en vino tinto sobre una sedosa polenta al parmesano. Ideal para una cena romántica.
Cocinar en pareja es una de las formas más íntimas de pasar la velada, y esta receta está diseñada para esa experiencia compartida perfecta. Mientras uno de vosotros sella la carne hasta que esté dorada, el otro puede picar los aromáticos, haciendo que la preparación parezca una danza coreografiada en lugar de una tarea. Es un plato que premia la paciencia, llenando vuestra cocina con un aroma embriagador de vino tinto, ajo y hierbas frescas mientras se cocina a fuego lento hasta la perfección.
El secreto de este plato reside en el braseado lento, que transforma cortes de carne duros en bocados que se deshacen en la boca. Al desglasar la olla con un vino tinto seco con cuerpo, se crea una salsa compleja y aterciopelada que captura todos los jugos caramelizados del fondo del recipiente. Acompañada de una polenta al parmesano rica y mantecosa, las texturas se equilibran maravillosamente: la sedosidad de la sémola proporciona el lienzo perfecto para los sabores profundos y robustos de la ternera.
Mientras las costillas se cocinan a fuego lento en el horno, tenéis tiempo de sobra para poner la mesa, encender unas velas y disfrutar de una copa del vino restante. Esto no es solo una comida; es un evento. Ya sea que estéis celebrando un aniversario o simplemente disfrutando de un sábado por la noche tranquilo, esta receta de costillas aporta un toque de elegancia de alta cocina a vuestro hogar con la calidez que solo una comida casera puede brindar.
Esta receta es una obra maestra de equilibrio y profundidad. El romero y el tomillo infunden a la salsa notas terrosas, mientras que el concentrado de tomate añade una dulzura sutil y mucho cuerpo. Es el tipo de comida que perdura en la memoria mucho después del último bocado, invitándoos a bajar el ritmo y saborear de verdad la compañía de vuestra pareja.
Información nutricional (por porción)
Instrucciones
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1
Precalienta el horno a 160°C. Salpimenta generosamente las costillas por todos los lados.
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2
Calienta el aceite de oliva en una olla tipo cocotte o de fondo grueso a fuego medio-alto. Sella las costillas hasta que estén bien doradas por todos lados; retíralas y resérvalas en un plato.
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3
En la misma olla, añade la cebolla, las zanahorias y el apio. Saltea durante 5-7 minutos hasta que las verduras se ablanden y empiecen a tomar color.
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4
Incorpora el ajo picado y el concentrado de tomate, cocinando por otros 2 minutos hasta que la pasta tome un color rojo ladrillo oscuro.
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5
Vierte el vino tinto y raspa bien el fondo de la olla con una cuchara de madera para soltar los jugos caramelizados. Deja reducir a fuego lento durante 3 minutos.
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6
Vuelve a poner las costillas en la olla. Añade el caldo de carne, el romero y el tomillo. El líquido debe cubrir la mitad de la carne. Tapa herméticamente.
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7
Lleva la olla al horno y cocina durante 2.5 a 3 horas, o hasta que la carne esté extremadamente tierna y se separe del hueso.
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8
Unos 30 minutos antes de servir, prepara la polenta. Pon a hervir el agua o caldo en un cazo y añade la polenta poco a poco batiendo con varillas.
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9
Baja el fuego al mínimo, tapa y cocina 20-25 minutos removiendo ocasionalmente. Al final, añade la mantequilla y el queso parmesano.
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10
Retira las costillas del horno. Desengrasa un poco la salsa si fuera necesario. Sirve las costillas sobre una cama de polenta y napa con la reducción de vino tinto.
Ingredientes
- Costillas de ternera con hueso:900 g
- Aceite de oliva virgen extra:2 cda.
- Cebolla amarilla, picada:1 pieza
- Zanahorias, troceadas:2 piezas
- Ramas de apio, picadas:2 piezas
- Dientes de ajo, picaditos:3 piezas
- Concentrado de tomate:2 cda.
- Vino tinto seco (Cabernet o Merlot):500 ml
- Caldo de carne:250 ml
- Romero fresco:2 ramas
- Tomillo fresco:4 ramas
- Sémola de maíz para polenta:80 g
- Agua o caldo de pollo:500 ml
- Mantequilla sin sal:30 g
- Queso parmesano rallado:50 g
Consejos
- Utiliza un vino tinto que te guste beber, ya que su sabor se concentrará mucho durante el largo tiempo de cocción.
- Dividid las tareas: uno puede encargarse de sellar la carne a fuego alto mientras el otro prepara el corte de las verduras.
- Si tras el horneado la salsa queda muy ligera, retira la carne y reduce el líquido al fuego unos minutos hasta que tenga la consistencia deseada.

