Pan rústico sin amasar — 3 ingredientes, corteza crujiente
Pan sin amasar
Un pan crujiente y fácil hecho solo con harina, agua y levadura. Sin amasado.
Información nutricional (por porción)
Este es el pan que hago cuando quiero mucho sabor con casi nada de esfuerzo: solo harina, agua y una pizca de levadura, mezclados brevemente y dejados para que trabajen solos. La fermentación larga y lenta da ese interior masticable y una corteza con burbujas y craquelado propio de las panaderías —sin amasar, sin técnicas complicadas— y lo horneo directamente en una cazuela de hierro caliente para un resultado espectacular.
Me encanta lo perdonador que es esta receta: recompensa más la paciencia que la destreza. Mézclalo por la noche, olvídalo hasta la mañana y despierta con el aroma de un pan hecho por ti. Sigue unos pasos sencillos abajo y pronto cortarás rebanadas de un pan rústico caliente, perfecto con mantequilla, sopas o para bocadillos.
Ingredientes
- Harina de fuerza:420 g
- Agua tibia (unos 35 °C):360 ml
- Levadura instantánea:0.75 g
Instrucciones
Consejos
- Si prefieres sal, añade 1–1½ cdta. (aprox. 5–8 g) junto con la harina al mezclar —mejora el sabor, pero la receta original se mantiene en tres ingredientes si la omites.
- Para un levado nocturno en nevera, deja fermentar 4 horas a temperatura ambiente y luego refrigera; hornea directo del frigorífico y añade 10–15 minutos extra si la masa está muy fría.
- Usa papel de horno para facilitar y asegurar el traslado de la masa húmeda a la cazuela caliente.
- Comprueba que el pan esté hecho dando un golpecito en la base: debe sonar a hueco, o busca una temperatura interna de 93–96 °C.
- Conserva las rebanadas sobrantes envueltas a temperatura ambiente hasta 2 días o congela por porciones para mantener más tiempo.


