Receta clásica de albóndigas con sabores jugosos y hierbas

Publicado: 9 de febrero de 2026
Jimmy JohnsonJimmy Johnson
Etiquetas: Albóndigas, Italiano, Comida reconfortante, Cena, Favorito familiar

Albóndigas

Estas albóndigas son un éxito clásico en nuestra casa — tiernas, llenas de sabor y perfectamente cocidas con un toque de hierbas y especias. Son lo suficientemente versátiles para servir con espaguetis, en un bocadillo o por sí solas con una guarnición de verduras.

Lo que hace especial a estas albóndigas es su jugosidad y la mezcla de hierbas frescas y especias que les dan un sabor vibrante. Son fáciles de hacer desde cero y también ideales para preparar con antelación.

Ingredientes

  • 680 g Carne molida de res
  • 60 g Pan rallado
  • 20 g Queso parmesano rallado
  • 15 g Perejil fresco picado
  • 2 dientes Ajo picado
  • 1 pieza Huevo grande
  • 5 g Sal
  • 2.5 g Pimienta negra
  • 2.5 g Mezcla de hierbas italianas
  • 30 ml Aceite de oliva
  • 480 ml Salsa de tomate

Instrucciones

  1. Precalienta tu horno a 200°C. Forra una bandeja de horno con papel de hornear.

  2. En un bol grande, combina la carne molida, pan rallado, queso parmesano, perejil, ajo, huevo, sal, pimienta y hierbas italianas. Mezcla suavemente hasta integrar, sin sobre-mezclar para que no queden densas.

  3. Forma con las manos albóndigas de aproximadamente 4 cm de diámetro y colócalas en la bandeja preparada.

  4. Hornear durante 15-20 minutos, o hasta que estén doradas y bien cocidas.

  5. Calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio. Añade las albóndigas y dóralas durante 2-3 minutos, girándolas para que se tuesten por todos lados.

  6. Agrega la salsa de tomate a la sartén y reduce el fuego. Cocina a fuego lento durante 10 minutos, hasta que la salsa espese y las albóndigas estén completamente cocidas.

  7. Sirve caliente, acompañadas de pasta, en un bocadillo o con una guarnición de verduras.

Consejos

  • No sobretrabajes la mezcla de carne, esto ayudará a que las albóndigas queden jugosas y tiernas.
  • Puedes freír las albóndigas en lugar de hornearlas si prefieres una textura más crujiente.
  • Haz una cantidad mayor y congela las albóndigas extras para tener comida lista en otra ocasión.