Risotto Cremoso de Setas Silvestres con Parmesano y Tomillo
Risotto de Setas
Un clásico italiano aterciopelado con setas salteadas, arroz Arborio y queso parmesano.
Información nutricional (por porción)
Hay algo increíblemente terapéutico en estar frente a una olla de risotto burbujeante, removiendo lentamente mientras el arroz se transforma en una obra maestra cremosa y lujosa. Este risotto de setas es una de mis comidas reconfortantes favoritas, combinando la profundidad terrosa de las setas silvestres mixtas con las notas brillantes del vino blanco seco y el tomillo fresco. Es el tipo de plato que se siente lo suficientemente sofisticado para una cena elegante, pero es lo bastante acogedor para una noche tranquila en casa.
El secreto de un risotto verdaderamente grandioso reside en la técnica: añadir el caldo caliente gradualmente y remover con frecuencia para extraer el almidón del arroz Arborio. Al terminar con un generoso trozo de mantequilla y una lluvia de queso parmesano recién rallado, el resultado es una textura aterciopelada que simplemente no tiene rival. Ya sea que uses champiñones cremini, shiitake o setas de ostra, cada bocado es una explosión de sabor umami que hará que todos quieran repetir ración.
Ingredientes
- Arroz Arborio:300 g
- Setas silvestres variadas (cremini, shiitake o de ostra):450 g
- Caldo de pollo o verduras:1.25 l
- Chalotas, finamente picadas:2 piezas
- Dientes de ajo, picados:3 piezas
- Vino blanco seco (como Pinot Grigio):125 ml
- Mantequilla sin sal:60 g
- Queso parmesano rallado:50 g
- Aceite de oliva virgen extra:2 cda.
- Hojas de tomillo fresco:1 cda.
- Sal y pimienta negra:1 al gusto
Instrucciones
Consejos
- Utiliza siempre el caldo caliente; si añades líquido frío, romperás el ciclo de cocción y el arroz no soltará el almidón necesario para la cremosidad.
- La clave está en remover constantemente; la fricción de los granos de arroz es lo que crea la salsa untuosa sin necesidad de añadir nata.
- Si el risotto se asienta y se espesa demasiado antes de llevarlo a la mesa, añade un pequeño chorrito de caldo caliente y remueve para soltar la textura.
