Repollo georgiano rústico con salsa de nueces y hierbas

Publicado: 1 de marzo de 2026
Mariam GiorgadzeMariam Giorgadze
Etiquetas: Vegetariano, Ensalada, Preparar con antelación, Repollo, Georgiano, Nueces

Repollo con nueces

Este es un plato casero y cálido de Georgia que celebra dos ingredientes humildes —el repollo y las nueces— llevándolos a algo conmovedor y brillante. Una salsa de nueces sedosa (inspirada en pkhali/bazhe) cubre el repollo tierno; el limón, el ajo y las hierbas fragantes levantan la riqueza de las nueces; es la receta que hago cuando quiero confort con un punto de frescura.

Sírvelo caliente como acompañamiento rústico con carnes o pescado a la parrilla, o llévalo a una reunión a temperatura ambiente: gana sabor con el reposo. El contraste de textura entre el repollo blando, las nueces tostadas crujientes y las semillas de granada hace cada bocado interesante y deliciosamente georgiano.

Ingredientes

  • 450 g Repollo verde, rallado
  • 120 g Nueces, tostadas y picadas finas
  • 3 cucharadas Aceite de oliva
  • 2 dientes Dientes de ajo, pelados
  • 2 cucharadas Migas de pan duro (o 1 rebanada de pan blando)
  • 2 cucharadas Zumo de limón
  • 1 cucharada Vinagre de vino blanco
  • 1 cucharadita Pimentón dulce
  • 1 cucharadita Cilantro molido (o coriandro molido)
  • 1/2 cucharadita Hojuelas de chile rojo
  • 3 cucharadas Agua tibia (para aligerar la salsa)
  • 1 cucharadita Sal
  • 1/2 cucharadita Pimienta negra molida
  • 15 g Cilantro fresco, picado
  • 15 g Perejil fresco, picado
  • 40 g Semillas de granada (opcional, para decorar)
  • 1 cucharada Aceite de nuez (opcional, para terminar)

Instrucciones

  1. Tuesta las nueces en una sartén seca a fuego medio, moviendo, hasta que desprendan aroma y se doren ligeramente, 3–5 minutos. Deja enfriar un poco.

  2. En un procesador de alimentos, combina las nueces tostadas, los dientes de ajo, las migas de pan, el zumo de limón, el vinagre de vino blanco, el pimentón, el coriandro molido, las hojuelas de chile, la sal y la pimienta negra. Tritura hasta obtener una pasta gruesa.

  3. Con el procesador en marcha, añade 2 cucharadas de aceite de oliva en hilo y agrega el agua tibia cucharada a cucharada hasta que la mezcla sea una salsa cremosa y untuosa (debe quedar espesa pero manejable). Prueba y ajusta de sal, limón o picante.

  4. Calienta 1 cucharada de aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio. Añade el repollo rallado y una pizca de sal y cocina, removiendo de vez en cuando, hasta que esté tierno y empiece a dorarse, 10–15 minutos.

  5. Retira la sartén del fuego y, mientras el repollo aún está caliente, incorpora la mayor parte de la salsa de nueces (reserva un par de cucharadas para servir) hasta que el repollo quede bien impregnado. Añade el cilantro y el perejil picados y mezcla.

  6. Pasa a una fuente de servir, rocía con aceite de nuez si lo usas, esparce las nueces picadas reservadas y las semillas de granada por encima y termina con un chorrito extra de limón si lo deseas.

  7. Sirve caliente o a temperatura ambiente como guarnición o plato ligero; se conserva bien y los sabores se intensifican tras reposar un rato.

Consejos

  • Si no tienes procesador, pica muy finas las nueces y mezcla con el ajo, las migas y el limón hasta obtener una pasta gruesa con un mortero o a mano.
  • Prepara la salsa de nueces con antelación y refrigérala; aguanta varios días y está deliciosa sobre verduras asadas o carnes a la parrilla.
  • Ajusta la textura de la salsa con agua tibia: más espesa para untar, más líquida para que envuelva mejor el repollo.