Tarta Clásica de Ciruelas y Canela de Final de Verano

Tarta de Ciruelas
Un bizcocho elegante con ciruelas jugosas y una costra crujiente de azúcar y canela.
Hay algo casi mágico en la forma en que unos pocos ingredientes básicos de la despensa y un puñado de ciruelas de temporada se transforman en esta elegante tarta. Es el tipo de receta que define la repostería sin esfuerzo, donde la fruta se hunde en una masa mantecosa y dorada mientras se hornea, creando pequeños bocados de dulzura ácida y melosa. Me enamoré de este pastel por primera vez durante la transición del verano al otoño, cuando los mercados rebosan de ciruelas pasas tipo damascena de color púrpura intenso que piden a gritos ser horneadas en algo especial.
Esta tarta es increíblemente versátil y muy agradecida, lo que la convierte en un básico de mi cocina para todo, desde brunches dominicales informales hasta cenas sofisticadas. Aunque las ciruelas tipo damascena son la opción tradicional, puedes cambiarlas fácilmente por cualquier variedad de ciruela o incluso por albaricoques cuando sea temporada. Sírvela ligeramente tibia con un poco de nata montada o una bola de helado de vainilla para dejar que los vibrantes sabores de la fruta brillen e impresionen a tus invitados con el mínimo esfuerzo.
Información nutricional (por porción)
Instrucciones
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1
Precalienta el horno a 175 °C y engrasa ligeramente un molde desmontable de 20 o 23 cm.
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2
En un bol grande, bate la mantequilla ablandada con los 150 g de azúcar hasta que la mezcla esté pálida y muy esponjosa.
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3
Añade el huevo y el extracto de vainilla, batiendo hasta que la mezcla esté bien integrada y suave.
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4
Tamiza la harina, la levadura y la sal sobre el bol. Mezcla suavemente con una espátula solo hasta que se incorpore, evitando batir de más.
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5
Vierte la masa (que será espesa) en el molde preparado y alisa la superficie con la espátula de forma uniforme.
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6
Coloca las mitades de ciruela sobre la masa con la piel hacia arriba, siguiendo un patrón circular. No las presiones hacia abajo, ya que se hundirán solas durante el horneado.
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7
Rocía un poco de zumo de limón sobre las ciruelas y luego espolvorea la cucharada de azúcar restante y la canela por toda la superficie.
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8
Hornea durante 45 a 50 minutos, o hasta que la tarta esté dorada y al insertar un palillo en el centro, este salga limpio.
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9
Deja enfriar la tarta sobre una rejilla antes de retirar los laterales del molde y servir.
Ingredientes
- mantequilla sin sal, a temperatura ambiente:115 g
- azúcar blanco:150 g
- huevo grande:1 pieza
- extracto de vainilla puro:1 cdta.
- harina de trigo común:125 g
- levadura química (polvo de hornear):1 cdta.
- sal:1 pizca
- ciruelas tipo damascena o italianas, partidas a la mitad y sin hueso:12 piezas
- azúcar (para espolvorear):1 cda.
- canela molida:1 cdta.
- zumo de limón fresco:1 cdta.
Consejos
- Si las ciruelas están especialmente ácidas, puedes añadir un toque extra de azúcar por encima antes de hornear.
- Esta tarta mejora con el tiempo; el sabor es más intenso al día siguiente cuando los jugos de la fruta han calado en el bizcocho.
- ¡Se congela de maravilla! Envuélvela bien en papel de aluminio y film transparente una vez que esté completamente fría.
- Prueba a sustituir la vainilla por extracto de almendra para darle un toque aromático diferente y delicioso.