Alcachofas crujientes al horno
Alcachofas crujientes
Alcachofas frescas se limpian, se hierven brevemente y se asan a horno fuerte hasta que los bordes quedan dorados y crujientes. Limón, aceite de oliva, sal gruesa y perejil dan un final sencillo y fresco.
Información nutricional (por porción)
Estas alcachofas crujientes convierten una verdura algo laboriosa en una fuente de bocados dorados. La receta funciona mejor con alcachofas baby, porque sus hojas interiores tiernas se comen casi enteras, pero también sirven alcachofas pequeñas si se recortan bien hasta el corazón y el tallo.
Un hervor corto ablanda las alcachofas antes de pasarlas al horno muy caliente. Después, el aceite de oliva, la sal y el contacto directo con la bandeja hacen el trabajo: las hojas se abren un poco, los cortes se doran y los bordes exteriores quedan crujientes sin freír.
El limón ayuda de dos maneras. Frotar las superficies cortadas retrasa la oxidación mientras limpias las alcachofas, y el zumo final despierta su sabor dulce y ligeramente tostado. No pasa nada si algunas partes se oscurecen antes de cocinar; el plato terminado debe quedar dorado y rústico.
Sirve las alcachofas calientes o templadas como aperitivo, guarnición vegetal o parte de una cena de primavera con pescado a la plancha, pollo asado o una ensalada sencilla. Están mejor recién hechas, cuando los bordes aún conservan el crujiente.
Ingredientes
- Alcachofas baby:900 g
- Limones:2
- Aceite de oliva:60 ml
- Sal kosher:1 1/2 cucharaditas
- Pimienta negra:1/4 cucharadita
- Perejil fresco de hoja plana, picado:2 cucharadas
Instrucciones
Consejos
- Si usas alcachofas pequeñas en vez de baby, córtalas en cuartos después de limpiarlas y retira la pelusa central antes de hervirlas.
- Seca bien las alcachofas después del hervor; el exceso de agua retrasa el dorado.
- Usa la bandeja más grande que tengas para que las alcachofas se asen y no se cuezan al vapor.
- Para hacerlas a la parrilla, aceita las alcachofas hervidas y cocínalas a fuego fuerte en una cesta hasta que se doren y los bordes queden crujientes.
