Involtini de berenjena con ricotta y salsa de tomate
Involtini de berenjena
Láminas tiernas de berenjena asada rellenas con ricotta, mozzarella, parmesano y limón, horneadas en una salsa sencilla de tomate y ajo.
Información nutricional (por porción)
Estos involtini de berenjena dan la misma sensación reconfortante que una berenjena a la parmesana, pero sin empanar ni freír. Las láminas largas se asan hasta quedar flexibles y doradas en algunos puntos, y luego envuelven un relleno cremoso antes de terminar en salsa de tomate.
El relleno es deliberadamente sencillo: ricotta para suavidad, mozzarella para fundir, parmesano para salinidad y profundidad, y un poco de ralladura de limón para aligerar el conjunto. Los rollitos deben quedar firmes, pero no apretados, para que la salsa burbujee alrededor en el horno.
Una salsa rápida de tomate y ajo basta porque la berenjena y el queso ya aportan mucha riqueza. Los tomates triturados se cuecen con orégano y chile seco mientras la berenjena asada se templa, lo que mantiene la receta dentro de una hora.
Sirve los involtini calientes con albahaca, más parmesano y la salsa reservada alrededor del plato. Funcionan como plato principal vegetariano con ensalada o pan de ajo, o como guarnición generosa junto a pasta.
Ingredientes
- Berenjenas medianas, sin tallo y cortadas a lo largo en láminas de 6 mm:2
- Aceite de oliva:45 ml
- Sal kosher:8 ml
- Pimienta negra recién molida:3 ml
- Tomates triturados:840 ml
- Dientes de ajo, picados:3
- Orégano seco:3 ml
- Chile seco en hojuelas:1 ml
- Ricotta entera:240 ml
- Mozzarella de baja humedad, rallada gruesa:115 g
- Queso parmesano, rallado fino:50 g
- Ralladura de limón:5 ml
- Jugo de limón fresco:15 ml
- Hojas de albahaca fresca:1 puñado
Instrucciones
Consejos
- Elige berenjenas pesadas para su tamaño, con piel lisa y tersa; se cortan mejor y se asan con menos bordes secos.
- Si algunas láminas de los extremos son demasiado estrechas para enrollar, mételas en la salsa junto a los involtini.
- Puedes asar la berenjena y preparar la salsa con 1 día de antelación. Monta y hornea justo antes de servir.
- Para un plato con más salsa, calienta aparte la salsa reservada y sírvela alrededor de cada ración.
