Arroz con pollo hainanés y salsa de jengibre

Arroz con pollo hainanés
Pollo escalfado tierno con arroz fragante cocido en caldo, pepino fresco y una salsa viva de jengibre y cebolleta.
El arroz con pollo hainanés se basa en partes sencillas que necesitan buena sazón: pollo escalfado con suavidad, arroz cocido con grasa y caldo de pollo, pepino crujiente y una salsa intensa de jengibre y cebolleta. El pollo debe quedar limpio y sabroso, con carne tierna y piel lisa.
La clave del escalfado es evitar el hervor fuerte después de añadir el pollo. Un calor suave y constante cocina el ave por completo y deja un caldo con sabor suficiente para preparar el arroz. Enjuagar el pollo y sazonar la cavidad ayuda a conseguir un caldo más claro y carne mejor condimentada.
Para el arroz, dorar un poco de grasa de pollo con jengibre y ajo perfuma los granos de manera característica. Sofreír el arroz enjuagado antes de añadir el caldo ayuda a que quede suelto y ligero.
La salsa de jengibre y cebolleta debe ser fresca, salada y aromática. Sírvela sobre el pollo cortado en el momento de comer, y acompaña con caldo caliente si quieres una presentación más tradicional.
Información nutricional (por porción)
Instrucciones
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1
Frota el pollo con 1 cucharada de sal kosher, enjuágalo y sécalo bien. Sazona la cavidad con 1 cucharadita de sal y rellénala con la mitad del jengibre, 3 cebolletas y 2 dientes de ajo.
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2
Coloca el pollo con la pechuga hacia arriba en una olla grande. Añade el agua fría y lleva apenas a hervor suave a fuego medio, retirando la espuma de la superficie.
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3
Baja el fuego para que el líquido apenas tiemble, tapa parcialmente y escalfa de 35 a 40 minutos, hasta que la parte más gruesa del muslo alcance 74 °C.
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4
Pasa el pollo a una tabla y déjalo reposar 15 minutos. Cuela el caldo, sazónalo ligeramente con sal y reserva 720 ml para el arroz, además de caldo extra para servir.
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5
Mientras reposa el pollo, calienta la grasa de pollo o el aceite en una cazuela a fuego medio. Añade 2,5 cm de jengibre, 2 dientes de ajo y el arroz jazmín enjuagado; remueve 2 minutos hasta que huela a tostado.
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6
Añade 720 ml de caldo reservado y 1/2 cucharadita de sal al arroz. Lleva a ebullición, tapa, baja el fuego y cocina 15 minutos; deja reposar fuera del fuego 10 minutos antes de soltar los granos.
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7
Pica fino el jengibre restante, el ajo restante y 5 cebolletas. Mézclalos con aceite de sésamo, salsa de soja, azúcar, 30 ml de caldo caliente y 1/2 cucharadita de sal kosher.
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8
Corta el pollo en piezas, manteniendo la piel adherida cuando sea posible. Sírvelo con el arroz fragante, el pepino, el cilantro y cuencos pequeños de salsa de jengibre y cebolleta.
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9
Sirve caliente con caldo de pollo sazonado aparte, añadiendo la salsa sobre el pollo justo antes de comer.
Ingredientes
- Pollo entero, de unos 1,6 kg:1
- Sal kosher:30 ml
- Jengibre fresco, en rodajas:8 cm
- Cebolletas, limpias:8
- Dientes de ajo, aplastados:5
- Agua fría:2,4 l
- Arroz jazmín, enjuagado hasta que el agua salga casi clara:400 g
- Grasa de pollo fundida o aceite neutro:30 ml
- Aceite de sésamo tostado:10 ml
- Salsa de soja:15 ml
- Azúcar blanco:5 ml
- Pepino, cortado en rodajas finas:1
- Hojas de cilantro fresco:15 g
Consejos
- Mantén el líquido de escalfado muy suave; un hervor fuerte puede endurecer el pollo.
- Si retiras grasa visible de la cavidad del pollo, fúndela despacio y úsala para el arroz.
- Enjuaga bien el arroz jazmín para que los granos cocidos queden ligeros y no apelmazados.
- La salsa queda mejor recién hecha, cuando las cebolletas siguen vivas y aromáticas.