Bizcocho ángel clásico

Emma Sullivan
Emma Sullivan
Publicado: 17 de julio de 2026
Categorías: Pasteles, Bajas en grasa
Etiquetas: Postre, Pastel, Bajo en grasa, bizcocho ángel, repostería americana, postre con claras, pastel en molde de tubo, postre ligero

Bizcocho ángel

Un bizcocho ángel alto y blanco, de miga tierna y elástica, preparado con claras montadas y horneado en un molde de tubo sin engrasar.

Tiempo de preparación:25 minTiempo de cocción:40 minTiempo total:65 minPorciones:12Dificultad:Medio

El bizcocho ángel sube gracias al aire, no a la levadura química ni a la mantequilla. Su estructura nace de claras batidas hasta formar picos brillantes, mezcladas después con delicadeza con harina fina y azúcar.

Usa un bol perfectamente limpio y sin grasa, y un molde de tubo sin engrasar. La masa necesita trepar por las paredes del molde mientras se hornea, y cualquier resto graso puede impedir que las claras alcancen buen volumen.

El pastel se enfría boca abajo para que la miga alta y aireada no se hunda. Cuando está completamente frío, basta pasar un cuchillo fino por los bordes para obtener un bizcocho tierno, listo para servir con frutos rojos, nata montada o azúcar glas.

Esta versión lleva vainilla y un toque pequeño de extracto de almendra para un sabor limpio de pastelería. El resultado debe sentirse ligero al tomarlo, con superficie dorada e interior blanco y suave.

Información nutricional (por porción)

Calorías:170 kcal
Proteínas:5 g
Carbohidratos:36 g

Instrucciones

  1. 1
    Molde de tubo limpio y sin engrasar listo para la masa del bizcocho ángel.

    Calienta el horno a 175°C. Ten preparado un molde de tubo de 25 cm y no lo engrases.

  2. 2
    Harina y azúcar tamizadas en un bol.

    Tamiza la harina de repostería con 150 g del azúcar tres veces y reserva la mezcla.

  3. 3
    Claras espumosas en un bol.

    Bate las claras en un bol grande y limpio a velocidad media hasta que estén espumosas, aproximadamente 1 minuto.

  4. 4
    Claras batidas formando picos suaves en las varillas.

    Añade el cremor tártaro y la sal, y bate a velocidad media-alta hasta que se formen picos suaves.

  5. 5
    Azúcar añadido a claras batidas brillantes.

    Incorpora poco a poco los 200 g restantes de azúcar, de 25 a 30 g cada vez, hasta que las claras estén brillantes y formen picos medio firmes.

  6. 6
    Extracto vertido en claras batidas brillantes.

    Añade la vainilla y el extracto de almendra, y bate solo hasta integrar.

  7. 7
    Mezcla de harina incorporada a claras batidas con una espátula.

    Tamiza una cuarta parte de la mezcla de harina sobre las claras y envuelve suavemente con una espátula ancha. Repite con el resto en tres tandas, solo hasta que no queden vetas secas.

  8. 8
    Cuchillo fino pasado por la masa de bizcocho ángel en el molde de tubo.

    Pasa la masa al molde sin engrasar y desliza con cuidado un cuchillo fino por la masa para liberar burbujas grandes de aire.

  9. 9
    Bizcocho ángel horneado con superficie dorada en un molde de tubo.

    Hornea de 38 a 42 minutos, hasta que la superficie esté dorada, seca al tacto y recupere su forma al presionarla suavemente.

  10. 10
    Molde de tubo invertido sobre una botella para enfriar el bizcocho ángel.

    Invierte enseguida el molde sobre sus patas o sobre el cuello de una botella. Deja enfriar por completo, unas 1 1/2 horas, y luego despega los bordes y el tubo central con un cuchillo fino antes de desmoldar.

Ingredientes

  • Harina de repostería:125 g
  • Azúcar granulado:350 g
  • Claras de huevo a temperatura ambiente:12 unidades
  • Cremor tártaro:6 g
  • Sal fina:1 g
  • Extracto de vainilla:8 ml
  • Extracto de almendra:1 ml
  • Azúcar glas para servir:20 g
  • Frutos rojos frescos para servir:150 g

Consejos

  • Separa los huevos cuando estén fríos y deja que las claras alcancen temperatura ambiente antes de batirlas.
  • No uses un molde antiadherente; la masa necesita agarrarse al molde para subir.
  • Envuelve despacio y detente en cuanto desaparezca la harina para conservar el volumen.
  • Deja enfriar el bizcocho por completo antes de desmoldar para que la miga no se rompa ni se compacte.