Caldeirada portuguesa de pescado con patatas y hierbas
Caldeirada de pescado
Guiso portugués de pescado, patatas y tomate con caldo aromatizado al azafrán.
Información nutricional (por porción)
La caldeirada es un plato que sabe a memoria costera: sencillo, aromático y lleno de los sabores honestos del pescado, la patata, el tomate y el azafrán. Esta versión mantiene el plato accesible para la cocina doméstica: pescado blanco desmenuzable estofado con suavidad junto a cebolla, pimiento, un chorrito de vino blanco y un caldo perfumado de azafrán que empapa las patatas.
Es un guiso reconfortante y para compartir que se hace en una sola olla y se siente como un abrazo en una noche fresca. Sírvelo con gajos de limón y pan rústico, y no escatimes en un pescado de buena calidad: este plato celebra el mar y sus frutos.
Ingredientes
- pescado blanco firme (bacalao o eglefino), en trozos de 5 cm:680 g
- patatas amarillas, peladas y en rodajas de 0,5 cm:680 g
- aceite de oliva virgen extra:45 ml
- cebolla amarilla mediana, en rodajas finas:1 pieza
- dientes de ajo, laminados:3 pieza
- pimiento rojo, en tiras:1 pieza
- tomate triturado (en lata):250 ml
- vino blanco seco:125 ml
- caldo de pescado o caldo de pollo bajo en sal:750 ml
- hebras de azafrán, ligeramente machacadas:1/8 cucharadita
- pimentón ahumado:1 cucharadita
- hojas de laurel:2 hojas
- perejil fresco picado:15 g
- limón fresco, cortado en gajos:1 pieza
- sal kosher:1,5 cucharadita
- pimienta negra recién molida:1 cucharadita
Instrucciones
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Sazona los trozos de pescado con la 1/2 cucharadita de sal que queda y una pizca de pimienta. Coloca los trozos de pescado con cuidado en el caldo hirviendo y baña con la cuchara para que queden cubiertos. Cocina a fuego lento sin tapar 6–8 minutos, o hasta que el pescado esté opaco y se desmenuce fácilmente.
Consejos
- Usa pescado blanco firme y fresco que mantenga la forma: bacalao, eglefino o fletán funcionan muy bien.
- Si te gustan los mariscos, añade un puñado de mejillones o gambas en los últimos 5 minutos de cocción para dar más profundidad.
- No dejes que hierva con fuerza una vez añadido el pescado; un hervor suave mantiene la textura tierna del pescado.
- Puedes prepararla el día anterior: los sabores se asientan y al recalentar a fuego lento el guiso recupera todo su brillo.
