Crackers de parmesano, romero y semillas

Crackers de parmesano
Crackers finos y rústicos con parmesano, romero, sésamo y pipas de calabaza. Quedan crujientes y resistentes, son ideales para una tabla de quesos y se pueden preparar con varios días de antelación.
Estos crackers salados aportan personalidad a una tabla de quesos sin eclipsar sus acompañantes. El parmesano da un suave sabor a frutos secos, el romero añade una nota herbal fresca y la mezcla de sésamo y pipas de calabaza crea un acabado vistoso y variado.
La masa es firme y se estira directamente sobre papel de horno para conseguir una lámina fina y uniforme. Un breve reposo en frío relaja la harina y endurece la mantequilla, de modo que los crackers mantienen la forma y quedan ligeros y crujientes.
Sírvelos con brie al horno, burrata fresca, queso azul o cualquier queso cremoso que necesite una base resistente. Su perfil seco y sabroso combina especialmente bien con espumosos, rosados secos, Sauvignon Blanc y tintos ligeros.
Una vez fríos, se conservan hasta cinco días en un recipiente hermético. Si la humedad los ablanda, hornéalos de nuevo a 150 °C durante 4 a 6 minutos y déjalos enfriar antes de colocarlos en la tabla.
Información nutricional (por porción)
Instrucciones
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1
Mezcla en un bol grande la harina, el parmesano, el romero, la sal kosher y la pimienta hasta repartir bien el queso y las hierbas.
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2
Incorpora la mantequilla fría con un mezclador de masas o con las yemas de los dedos hasta que los trozos más grandes tengan el tamaño de un guisante pequeño.
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3
Añade 60 ml de agua helada y remueve con un tenedor. Agrega los 15 ml restantes solo si hace falta y mezcla lo justo para que la masa se una al presionarla.
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4
Divide la masa en dos, forma rectángulos planos, envuélvelos y refrigera 20 minutos. Mientras tanto, calienta el horno a 190 °C y forra dos bandejas con papel de horno.
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5
Coloca una porción entre dos hojas de papel de horno y estírala hasta formar un rectángulo de unos 25 por 35 cm y 1,5 mm de grosor. Retira la hoja superior y pasa la masa con el papel inferior a una bandeja. Repite con la otra porción.
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6
Pincela ambas láminas con aceite. Reparte las pipas, el sésamo y la sal en escamas, y presiónalos suavemente con el rodillo.
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7
Marca cada lámina en rectángulos rústicos de 5 cm con un cortapizzas o cuchillo afilado. Pincha cada cracker una o dos veces con un tenedor.
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8
Hornea de 16 a 20 minutos, girando las bandejas y cambiándolas de altura a mitad de cocción, hasta que los bordes estén bien dorados y el centro seco. Deja reposar 5 minutos, separa por las marcas y enfría por completo sobre una rejilla.
Ingredientes
- Harina de trigo común:180 g
- Queso parmesano finamente rallado:60 g
- Romero fresco finamente picado:4 g
- Sal kosher:3 g
- Pimienta negra recién molida:0,5 g
- Mantequilla sin sal fría cortada en dados pequeños:70 g
- Agua helada:75 ml
- Aceite de oliva virgen extra:15 ml
- Pipas de calabaza crudas finamente picadas:18 g
- Semillas de sésamo blanco:9 g
- Sal marina en escamas:3 g
Consejos
- Estira la masa con un grosor uniforme; las zonas más finas se doran mucho antes.
- Retira antes los crackers muy dorados de los bordes y devuelve al horno los del centro que sigan pálidos.
- Deja que se enfríen por completo antes de guardarlos para que el vapor no los ablande.