Farro al horno con verduras de verano
Farro con verduras de verano
Un farro vegetariano al horno con maíz, calabacín, tomate, albahaca, mozzarella y parmesano, terminado con una superficie dorada.
Información nutricional (por porción)
Este farro al horno convierte las verduras de pleno verano en una cena vegetariana completa. El maíz, el calabacín, el tomate, la albahaca y dos quesos se hornean con el cereal hasta lograr una textura tierna y ligeramente masticable.
Las verduras se cocinan por etapas para que conserven sabor y textura. El maíz se dora rápido, el calabacín toma color y los tomates se cuecen con cebolla, ajo, orégano y concentrado de tomate hasta formar una salsa sencilla.
El farro semiperlado funciona mejor porque termina de cocinarse en el horno con la salsa y el agua. Si el paquete indica una cocción más larga, hornea unos minutos más y añade un poco de agua si la fuente se ve seca.
Sírvelo caliente como plato principal con más parmesano en la mesa. Las sobras se recalientan bien tapadas, y unos minutos destapadas al final ayudan a recuperar la parte crujiente.
Ingredientes
- Aceite de oliva virgen extra:75 ml
- Granos de maíz fresco:300 g
- Calabacín o calabaza de verano, en cuartos a lo largo y en rodajas finas:680 g
- Cebolla amarilla pequeña, picada:1
- Dientes de ajo, en láminas finas:2
- Tomates pera, picados:450 g
- Orégano fresco, picado:1 cucharadita
- Copos de chile rojo:1/4 cucharadita
- Concentrado de tomate:1 cucharada
- Vino blanco seco:60 ml
- Albahaca fresca, en tiras finas:15 g
- Farro semiperlado, sin cocer:210 g
- Agua:360 ml
- Mozzarella baja en humedad, en dados:170 g
- Queso parmesano, finamente rallado:55 g
- Sal kosher:12 g
- Pimienta negra recién molida:al gusto
Instrucciones
Consejos
- Revisa el tiempo de cocción del farro antes de empezar; el semiperlado encaja mejor con esta receta.
- Dora el calabacín en tandas para que no se cueza al vapor.
- Puedes sustituir el vino por agua o caldo de verduras y terminar con unas gotas de limón.
- Usa mozzarella baja en humedad para que el horneado no quede aguado.
