Gratén de espinacas al horno

Espinacas al horno
Un gratén ligero de espinacas con mantequilla, caldo vegetal, queso y una cobertura crujiente de pan rallado.
Este gratén de espinacas conserva la comodidad de una fuente burbujeante y dorada sin esconder las hojas bajo demasiada nata. Las espinacas se cocinan, se exprimen bien y se ligan con mantequilla, harina y caldo para que queden sedosas, no acuosas.
Una cantidad moderada de queso de sabor a nuez aporta profundidad, mientras que el pan rallado da ese borde tostado que hace que un gratén parezca terminado. Como la salsa es ligera, la espinaca sigue sabiendo fresca y vegetal.
La espinaca fresca da el sabor más vivo, pero la congelada funciona bien si se descongela por completo y se exprime con firmeza. La señal importante es la humedad: cocina la espinaca picada hasta que empiece a pegarse un poco al fondo de la olla antes de añadir la harina.
Sirve el gratén como guarnición para una comida festiva, una cena centrada en verduras o un almuerzo sencillo. También puede ser una cena ligera con un huevo escalfado o frito y un trozo de pan crujiente.
Información nutricional (por porción)
Instrucciones
-
1
Calienta el horno a 190°C. Frota una fuente baja de 1 litro con los lados cortados del ajo y engrásala ligeramente con mantequilla.
-
2
Pon las espinacas húmedas en una olla grande a fuego alto. Tapa y cocina, removiendo una o dos veces, hasta que las hojas se ablanden, unos 4 minutos si son maduras o 2 minutos si son tiernas.
-
3
Pasa las espinacas a un colador y enjuágalas con agua fría. Exprímelas en pequeños puñados hasta dejarlas muy secas y pícalas de forma gruesa.
-
4
Limpia la olla y derrite 30 ml de la mantequilla a fuego medio-alto. Añade las espinacas picadas y cocina de 2 a 3 minutos, removiendo a menudo, hasta que el exceso de humedad se evapore y empiecen a pegarse.
-
5
Baja el fuego a medio-bajo. Espolvorea la harina sobre las espinacas y cocina, removiendo sin parar, durante 2 minutos para quitarle el sabor crudo.
-
6
Vierte el caldo mientras raspas el fondo de la olla. Cocina 1 minuto, removiendo a menudo, hasta que las espinacas queden ligeramente ligadas.
-
7
Sazona con la sal y varias vueltas de pimienta negra. Incorpora 55 g del queso rallado y extiende las espinacas en la fuente preparada.
-
8
Mezcla el queso restante con el pan rallado y repártelo sobre las espinacas.
-
9
Derrite el resto de la mantequilla y rocíala sobre la cobertura. Hornea unos 30 minutos, hasta que el gratén esté bien caliente y ligeramente dorado por encima.
Ingredientes
- Diente de ajo, partido por la mitad:1
- Mantequilla sin sal:60 ml
- Espinacas frescas, sin tallos y lavadas:1.36 kg
- Sal kosher:5 ml
- Pimienta negra recién molida:al gusto
- Harina de trigo:23 ml
- Caldo vegetal:240 ml
- Queso gruyer, suizo o comté rallado:85 g
- Pan rallado fino o panko:15 g
Consejos
- Para usar espinaca congelada, descongela 850 g, exprímela muy bien y pícala solo si no viene ya picada.
- Para una versión más rica, sustituye parte o todo el caldo por leche entera o nata.
- Las espinacas se pueden escaldar, exprimir y picar con un día de antelación; guárdalas tapadas en el frigorífico.
- El gratén montado puede esperar en el frigorífico y entrar en el horno precalentado unos 30 minutos antes de servir.