Mermelada de naranja amarga de Sevilla, receta pequeña

Publicado: 27 de marzo de 2026
Andrew RobertsAndrew Roberts
Etiquetas: Fruta, desayuno, Conservas, Casero, Canning

Mermelada naranja

Mermelada amarga de naranja de Sevilla, vibrante y perfecta para tostadas o regalos.

Tiempo de preparación:30 minTiempo de cocción:75 minTiempo total:105 minPorciones:12Dificultad:Medio

Información nutricional (por porción)

Calorías:50 kcal
Carbohidratos:13 g

Esta mermelada de naranja de Sevilla en pequeña cantidad celebra el sabor cítrico intenso y la agradable mordida de las tiras finas de piel. Es una conserva sencilla y práctica: cueces las pieles y la fruta con azúcar, dejas macerar para desarrollar sabor y al día siguiente cocinas hasta obtener un brillo y textura gelificada. Me encanta preparar un tarro o dos cuando las naranjas de Sevilla están de temporada: el aroma llena la cocina y ese punto ligeramente amargo es lo que hace que una verdadera mermelada destaque.

Úsala en tostadas, sobre yogur, para glasear cerdo asado o envuelta como un regalo casero y considerado. La receta incluye una maceración suave durante la noche para profundizar sabores y una opción de pectina si necesitas un cuajado más rápido; sigue la prueba del plato para decidir cuándo está lista.

Ingredientes

  • Naranjas de Sevilla (amargas):6 unidades
  • Azúcar granulado:800 g
  • Agua:1000 ml
  • Zumo de limón fresco:30 ml
  • Pectina en polvo (opcional):15 g
  • Sal kosher:1 pizca
  • Gasa para semillas:1 trozo
  • Tarros esterilizados:4 tarros (≈250 ml cada uno, media pinta)

Instrucciones

  1. Lava bien las naranjas y el limón. Con un buen cuchillo o un pelador, quita la piel de las naranjas tratando de no llevarte demasiado albedo (la parte blanca). Corta las pieles en tiras finas y reserva.

    Naranjas sevillanas y limon con tiras finas de piel sobre una tabla
  2. Parte las naranjas peladas en cuartos y exprímelas sobre un bol, recogiendo las semillas. Reserva la pulpa y los jugos; ata las semillas en un pequeño trozo de gasa y ciérralo con hilo de cocina.

    Pulpa de naranja exprimida en un bol con semillas atadas en gasa
  3. Pica la pulpa de naranja de forma tosca, incluyendo las membranas, en trozos del tamaño de un bocado y ponla en una olla amplia de fondo grueso con las tiras de piel, el agua y la bolsa de gasa con las semillas. Lleva a ebullición, baja el fuego y cuece suavemente 10 minutos para ablandar las pieles.

    Tiras de piel de naranja y fruta picada cociendo con una bolsa de gasa
  4. Retira la olla del fuego, añade el azúcar y el zumo de limón y remueve hasta que el azúcar empiece a disolverse. Cubre y deja reposar la mezcla a temperatura ambiente o en la nevera toda la noche (8–12 horas). Esta maceración suaviza el amargor y potencia el sabor.

    Azucar y jugo de limon anadidos a piel de naranja blanda en una olla
  5. Al día siguiente vuelve a poner la olla al fuego. Lleva a un hervor suave a fuego medio; retira la bolsa de gasa y apriétala sobre la olla para extraer los jugos ricos en pectina. Desecha la bolsa.

    Bolsa de gasa con semillas goteando jugo rico en pectina en la mermelada
  6. Continúa cocinando la mermelada a fuego lento, removiendo de vez en cuando y retirando la espuma que se forme, hasta que las pieles estén tiernas y la mezcla empiece a espesar. Esto puede tardar entre 20 y 40 minutos según la olla y el calor.

    Mermelada de naranja espesando mientras se retira espuma con una cuchara
  7. Haz la prueba del punto: enfría un plato en el congelador, pon una cucharadita de mermelada sobre él, deja 30 segundos y empuja con el dedo; si arruga y forma una fina piel está listo. Si no, cuece un poco más o añade la pectina opcional (15 g disuelta según las instrucciones del paquete) y hierve 1–2 minutos.

    Una cucharada de mermelada de naranja arrugada en un plato frio
  8. Cuando esté en su punto, retira del fuego y deja reposar 5 minutos. Rellena los tarros esterilizados con la mermelada caliente dejando 6 mm de espacio libre en la boca, limpia los bordes, coloca las tapas y procesa en baño maría hirviendo 10 minutos para sellar.

    Mermelada de naranja caliente servida con cucharon en frascos esterilizados
  9. Saca los tarros y colócalos sobre un paño hasta que las tapas hagan 'pop' y se enfríen. Etiqueta y guarda hasta 1 año en un lugar fresco y oscuro; una vez abierto, conserva en el frigorífico.

    Frascos sellados de mermelada de naranja enfriandose sobre un pano

Consejos

  • Usa naranjas de Sevilla para el clásico sabor agridulce; si no las encuentras, mezcla naranjas dulces con un poco de pomelo para imitar el amargor.
  • La maceración nocturna mejora mucho la textura y el sabor: no la omitas si tienes tiempo.
  • Si dudas del punto, la prueba del plato es la más fiable en casa; la pectina es opcional pero útil si quieres un cuajado más firme y rápido.