Muslos de pollo crujientes con mantequilla de hierbas
Muslos crujientes
Muslos dorados y ultra crujientes, terminados con mantequilla de hierbas y limón.
Información nutricional (por porción)
Esta receta te da muslos de pollo increíblemente crujientes por fuera y jugosos por dentro, con un acabado brillante de mantequilla de hierbas y limón. Es un plato que parece especial pero se hace rápido, perfecto para noches entre semana o una cena de fin de semana sin complicaciones.
El secreto es una piel bien seca y sazonada, una pizca de polvo de hornear para más crujiente y una sartén bien caliente para fundir la grasa. Termina bañando los muslos con una mantequilla rápida de hierbas y un toque de limón para equilibrar la untuosidad.
Ingredientes
- Muslos de pollo con hueso y piel:900 g
- Sal kosher:1.5 cdta.
- Pimienta negra recién molida:1 cdta.
- Polvo de hornear (sin alúmina):1 cda.
- Aceite de oliva:2 cda.
- Mantequilla sin sal:2 cda.
- Ajo:3 dientes
- Tomillo fresco:4 ramitas
- Perejil fresco, picado:2 cda.
- Limón (ralladura y zumo):1 ud.
- Caldo de pollo o vino blanco (opcional):60 ml
Instrucciones
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Da la vuelta a los muslos y baja el fuego a medio. Añade la mantequilla, las ramitas de tomillo y el ajo picado a la sartén. Con una cuchara vierte la mantequilla derretida sobre los muslos mientras se cocinan otros 6–8 minutos, o hasta que un termómetro de lectura instantánea insertado en la parte más gruesa marque 74 °C.
Consejos
- Seca la piel a fondo y deja reposar los muslos sazonados unos minutos: la humedad arruina el crujiente.
- El polvo de hornear ayuda a dorar y hacer más crujiente la piel; usa la versión sin alúmina para evitar sabores metálicos.
- Usa una sartén de fondo pesado (el hierro fundido es ideal) y no muevas los muslos mientras se sella la piel.
- Si haces varias tandas, mantén los muslos ya cocinados en una bandeja en horno a 95 °C para que se mantengan calientes mientras terminas el resto.
