Pastel fudge de chocolate con ganache oscuro y sal
Fudge de chocolate
Pastel de chocolate ultra intenso, cubierto con ganache oscuro y un toque de sal en escamas.
Tiempo de preparación:25 minTiempo de cocción:35 minTiempo total:60 minPorciones:8Dificultad:Medio
Información nutricional (por porción)
Calorías:520 kcal
Proteínas:6 g
Carbohidratos:55 g
Grasas:30 g
Este pastel fudge de chocolate es el tipo de postre que me pido cuando quiero algo intensamente chocolatoso pero sin complicaciones: una miga densa y tierna horneada con cacao y chocolate fundido, rematada con un ganache oscuro y sedoso. Es contundente sin empalagar y se conserva muy bien, así que va perfecto tanto para un capricho entre semana como para una celebración especial.
Me encanta coronarlo con unas escamas de sal para realzar el chocolate, y el ganache le da ese brillo de pastelería que impresiona. Sirve las porciones algo templadas con una bola de helado de vainilla o nata montada y verás cómo desaparece en minutos.
Ingredientes
- Harina de trigo (todo uso):190 g
- Cacao en polvo sin azúcar:65 g
- Azúcar granulado:350 g
- Azúcar moreno claro (compactado):110 g
- Levadura en polvo (baking powder):1 cucharadita
- Bicarbonato sódico:1 cucharadita
- Sal:1 cucharadita
- Huevos grandes:2 unidades
- Leche entera:125 ml
- Mantequilla sin sal, derretida:85 g
- Aceite vegetal:60 ml
- Extracto de vainilla:2 cucharaditas
- Café caliente preparado:250 ml
- Chocolate semiamargo o negro (picado):115 g
- Chocolate negro para ganache (picado):225 g
- Nata para montar (crema de leche):250 ml
- Mantequilla sin sal (para ganache):30 g
- Sal en escamas:1/2 cucharadita
Instrucciones
Consejos
- Usa café caliente para intensificar el sabor a chocolate: no sabrá a café, pero realza el chocolate.
- Para un brillo extra en el ganache, añade la mantequilla al final y remueve hasta que quede totalmente integrada.
- Hornea hasta que queden unas migas húmedas en la prueba para evitar que se seque: los fudge cakes quedan mejor densos y ligeramente húmedos.
- El pastel se conserva bien a temperatura ambiente 2 días o en el frigorífico hasta 5 días; saca del frío y deja atemperar antes de servir para mejor textura.
